Ya os comenté la pasada semana que nuestra visita a la Comarca de los Oscos fue muy productiva. Si el post de la aldea de As Veigas os gustó, el de hoy no va a ser menos. Porque si algo se puede hacer en Asturias es un montón de planes con los niños, en parte porque tenemos naturaleza para dar y tomar, y por otro lado, porque hay muchos museos pensados para los pequeños. De muchos de ellos os he ido hablando estos últimos años en numerosos posts. Así que hoy añado uno más a la lista de los que hemos visitado: El Museo de los Molinos de Mazonovo, el mayor museo de molinos de España. Se encuentra a orillas de los ríos Turia y Cabreira, en un entorno espectacular. Con verlo desde fuera, ya te haces una idea de que es un museo especial. Y además, es muy didáctico para los niños ya que pueden tocar muchas cosas y poner ellos mismos en funcionamientos algunos mecanismos. Es más, en la entrada les dan un cuadernillo para que hagan un «examen» final y les den un diploma de «molineros»






Se pueden ver antiguos molinos que se han restaurado para conocer cómo se trabajaba y también hay reproducciones de molinos para ver la evolución a lo largo del tiempo. ¡Madre mía, el trabajo que llevaba antes moler cereales! De verdad, es un museo en el que los niños aprenden y les gusta. Y ya que íbamos a esa zona, fuimos a conocer el pueblo de Taramundi, capital del concejo del mismo nombre. Taramundi es famosa por su artesanía y fue el primer municipio de Asturias, junto a la Comarca de la Sidra, que obtuvo la denominación de «Zona de Interés Artesanal». Es muy conocida la de los llamados «ferreiros», los artesanos que fabrican de forma tradicional navajas y cuchillos, habitualmente con el mango de madera de Boj y dibujando formas geométricas. De hecho, a dos kilómetros de Taramundi, está el Museo de la Cuchillería, en Pardiñas, donde se aprende todo el proceso de elaboración y donde está la navaja más grande del mundo.




Allí también encontraréis un precioso hotel de lujo que era la antigua Casa Rectoral, construida en el Siglo XVIII y la iglesia parroquial de San Martín de Taramundi. Resumiendo, una visita y un paseo precioso, de nuevo, en la Comarca de Los Oscos que, una vez más, os recomiendo.








