Hace ya mucho tiempo os contaba algunas de las cosas que tuvimos en cuenta a la hora de comprar la sillita de bebé hace más de 5 años. En nuestro caso optamos al principio por la compra de un carrito (capazo convertible en silla), al que dimos y seguimos dando mucho uso. Después, cuando Alfonso tenía ya unos 8 meses y dándonos cuenta de que el carrito ocupaba mucho espacio para viajar e ir en coche, decidimos comprar una silla de paseo ligera tipo paraguas, de las que se pliegan en una sola pieza. En aquel momento lo único que miré fue que ocupase poco espacio una vez plegada y que fuera resistente pero ligera; reconozco que pasé por alto otros detalles que, si es una silla a la que pensáis dar mucho uso, también conviene tener el cuenta y que yo, desde luego, ahora miraría más detenidamente.

Por ejemplo, un detalle al que yo no di importancia porque era nuestra segunda silla y se supone que íbamos a usarla poco, es el de que el asiento se recline del todo y que el reposapiés pueda regularse, porque lo mismo usas las silla cuando el crío tiene 6 meses (aunque muchas ya están pensadas desde recién nacidos) que cuando el niño tiene tres años. Lo del asiento es frecuente en muchas marcas pero lo de los reposapiés no lo encuentras con facilidad; de hecho, la marca que lo tiene en sus modelos de sillita es Inglesina. El último modelo que han sacado al mercado, la sillita Zippy Light, me ha fascinado al ver cómo se pliega; se abre y cierra con una sola mano y se mantiene en vertical cuando la doblas, ¡la cantidad de suelos sucios en restaurantes que me hubiera ahorrado con este sistema!

Si la silla de paseo ligera es para usar habitualmente, yo también tendría en cuenta que tuviese el manillar corrido, que facilita el poder empujarla con una sola mano. La barra delantera también viene bien cuando los niños aún no caminan y si la capota se extiende, mucho mejor. Si además la silla tiene amortiguación, lo agradeceréis también cuando el peque ya no sea un bebé, porque ya os digo yo y ya lo sabéis muchas, que si cuando empiezan a caminar no tienen ganas de silla, según van creciendo, se vuelven más comodones y la piden a todas horas. La verdad que la Zippy Light me ha encantado como silla de paseo ligera por todo esos detalles. Como veis, a mí se me pasaron por alto unas cuantas cosas al elegir la sillita, en parte porque ya teníamos la del capazo, pero con la experiencia he aprendido. ¿Qué os parecen estos detalles?, ¿los tenéis en cuenta?

