Etiqueta: pruebas médicas

  • Pruebas durante el embarazo: la prueba de la glucosa y los pinchazos

    Pruebas durante el embarazo: la prueba de la glucosa y los pinchazos

    Que no soy nada aficionada a médicos y hospitales es evidente. Creo que la última vez que pisé un hospital o centro de salud como persona independiente, es decir, sin niños (en el vientre o fuera de él), fue allá por 2002, vamos, hace más de una década. Supongo que el hecho de que lo único que tuve durante los últimos años fuese una gripe y alguna diarrea (esto podría reservármelo pero a todos nos sienta mal algo de vez en cuando, ¿no?) hace que no tenga ninguna necesidad de visitar a ningún doctor. Tampoco se puede decir que yo sea «doña prevención», de lo cual no puedo sentirme orgullosa.

    El caso es que el primer embarazo fue para mí toda una novedad en esto de las visitas a sanitarios variados. Pero lo que más me aterraba y, a día de hoy, me sigue horrorizando, es el tema pinchazos. Sí, os sonará raro pero voy más tranquila a parir que a unos análisis; y no exagero. ¿En qué punto de mi vida cogí miedo a las agujas? Lo desconozco, no tengo recuerdos dramáticos ni traumas al respecto pero no me gustan nada. Igual es porque mi padre es muy aprensivo con ese asunto y mi madre hablaba de los partos como si hubiera ido al supermercado, de ahí mi tranquilidad para una cosa y mi recelo por la otra. Eso sí, tres embarazos en cuatro años hacen que pierdas el miedo ya a casi cualquier prueba, lo cual no quiere decir que me escaquearía si pudiera.

    Ayer me tocó la dichosa prueba de la glucosa o, para ser más exacta, el test de O’Sullivan, que sirve para diagnosticar la diabetes gestacional. Como a casi todos los análisis, vas en ayunas pero, en esta ocasión, no te pinchan una vez y te vas para casa tan feliz, sino que tienes que tomarte un jarabe dulce como que sé yo durante el primer pinchazo y, una hora después, te vuelven a «agujerear». Te dicen que te estés quietecita en ese tiempo interminable entre aguja y aguja.

    CAM00970
    Sin embargo, lo mejor son las ecografías

    Servidora aprovechó ese rato para ir a la planta de arriba del hospital a recordar en Tocología que estoy en la semana 28 y que aún no me habían dado un volante para otro pinchacito de rigor que nos toca a las mujeres especiales con Rh negativo. Ah, y esta estocada es en el culete. Tracatrá. Porque lo normal es que mis hijos sean RH positivo (lo cual no se sabe hasta que nacen) y la mezcla de sangre de factores distintos puede entrar en conflicto. No me preguntéis mucho más, yo acato órdenes. Ah, y después del parto, si se comprueba que la criatura es Rh positivo (que es lo más normal), toma agujero de nuevo. Y así, con análisis cada trimestre, la glucosa, el Rh antes y después del parto más cogerte la vía en el alumbramiento, suman 8 punciones, si todo va bien. Ah, y la epidural, que es el único pinchazo que estoy deseando que me hagan y que ni llegó en el segundo parto.

    Y a vosotras, ¿os dan miedo las agujas?, ¿hay alguna visita médica o prueba que os resulte especialmente incómoda?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies