Las que me seguís habitualmente en Instagram sabéis que la pasada semana, cuando me hicieron la ecografía de la 20, decidieron recetarme progesterona en el embarazo. Hace unos años hubiera preguntado en ese mismo momento qué es eso, porque el nombre me sonaría más bien poco. Pero ya es un quinto embarazo, y después del último, y tras la conización, leí mucho sobre el cuello del útero. Cualquier mujer que tenga en el horizonte ser madre y a la que le digan que tiene que someterse a una intervención del cuello del útero, lo primero que se pregunta es si eso va a influir en un futuro embarazo. Eso lo dejo para otro post porque os prometo que, buscando información hace casi un año cuando me intervinieron a mí, lo que se lee por la red es, como casi todo lo relacionado con la salud, catastrofista. Pero menciono mi intervención por la relación que tiene en mi caso con el tema de la progesterona en el embarazo.
Progesterona, ¿qué es?
La progesterona es una hormona que segrega el ovario femenino involucrada en el ciclo menstrual femenino y el embarazo. Vamos, que tiene varias funciones, desde intervenir en el ciclo menstrual para preparar el endometrio por si hay fecundación hasta para el desarrollo óptimo del embarazo. De ahí que recetar progesterona sea frecuente, tanto en tratamientos de fertilidad, en casos de riesgo de aborto, por problemas con el ciclo menstrual o en el embarazo, que es el tema que nos ocupa.
Progesterona en el embarazo
La progesterona en el embarazo es clave. En las primera semanas es fundamental, ya que una vez se ha fecundado el óvulo, esta hormona hace que el endometrio segregue unas proteínas que nutren al óvulo al implantarse en la pared del útero. De ahí que se recete en casos en los que una mujer ha tenido abortos previos por problemas de implantación. Después de la semana 10, es la placenta la encargada de producir esta hormona.
¿Y por qué otra razón pueden recetarla? Pues cuando el cuello del útero está corto y puede dar lugar a un parto prematuro. Y ése es mi caso. Nunca me ha pasado en cuatro embarazos, sin embargo hace casi un año me sometí a una conización de cuello de útero, por lo que parece evidente que ése es el motivo por el que esta vez el cuello esté más corto. En mi caso estamos hablando de una cosa mínima, no preocupante, que no implica ni reposo relativo ni nada. Pero es pura precaución. Sencillamente.

Progesterona, ¿tiene efectos secundarios?
Sabéis que justo a las pocas horas de empezar a ponerme progesterona me empecé a encontrar realmente mal. Y como las que me seguís en Instagram enseguida respondéis a mis dudas, muchas me dijisteis que habíais tenido cansancio y malestar. Pero yo me encontraba realmente mal. Y resulta que estaba incubando una gastroenteritis que me hizo perder 3 kilos en dos días. Por suerte, no era la progesterona, solo de pensar en estar como aquel día 4 meses y me daba algo.
Por suerte, no, a mí no me ha causado efectos secundarios en estas semanas pero puede dar:
– Dolor de cabeza
– Somnolencia
– Aumento de la secreción vaginal
– Rinorrea
– Malestar estomacal (solo si se administra por vía oral)
– Irritabilidad