El silencio. Una ducha larga. Tumbarte en la playa. Comer en un restaurante sin levantarte de la mesa. Echarte en el sofá. Ir de compras toda la mañana. Charlar con tu pareja sin interrupciones. Dormir diez horas sin interrupción. Y así podría seguir, desgranando una larga lista de cosas que formaban parte de mi vida antes de ser madre. ¿Las echo de menos? Generalmente no… hasta que me dan la posibilidad de disfrutar alguna de ellas y pienso: «Qué necesario es esto de vez en cuando». Y sin duda, de todas las cosas que se me ocurren, lo que más agradezco es pasar tiempo en pareja, es oro. La realidad es que tenemos muy poco, el día a día con niños es bastante frenético.

Cuando sólo existía Alfonso, nos conformábamos con alguna salida muy de vez en cuando a cenar por ahí. Os lo digo con total sinceridad, el ritmo con un hijo nos parecía muy llevadero y no estábamos nada estresados, por eso nunca tuvimos la necesidad de desconectar. Con dos niños, empezó la fiesta, así que nuestra primera escapada en pareja la hicimos cuando Rafa tenía diez meses y Alfonso casi tres años. Fue sólo un fin de semana pero nos supo a gloria. El año pasado, tras un largo verano con los peques en casa y Rafa en plena fase de rabietas, nos fuimos un fin de semana solos. Fue una sorpresa de maridín por nuestro aniversario y yo desconecté mucho, porque esa vez lo necesitaba. Estaba embarazada de 7 meses y los berrinches de Rafa eran diarios.
Y este fin de semana, que celebrábamos nuestro sexto aniversario de boda, maridín volvió a darme una sorpresa y tuvimos una breve escapada. Ni siquiera salimos de Gijón y fue solo una noche, pero lo suficiente para estar a solas, hablar sin paréntesis, desayunar en silencio. Y para darnos cuenta de lo importante que es cuidarnos a nosotros, como pareja. Porque ellos crecerán y cada vez serán más autónomos. Y nosotros seguiremos juntos.
Hotel La ermita de Deva
Lo sé, a veces hay que proponérselo porque el día a día es intenso y estamos todos con nuestras rutinas. Pero hace falta. No es necesario salir de casa siquiera, basta con comprar algo especial un día, una noche… y cenar a solas, con los niños durmiendo. ¿Hacéis planes en pareja?


