Etiqueta: niño o niña

  • ¿Niño o niña?, ¿se puede saber el sexo del bebé por los síntomas?

    ¿Niño o niña?, ¿se puede saber el sexo del bebé por los síntomas?

    Vamos con uno de esos temas sobre el que hay más mitos que ciencia pero que, desde luego, genera mucho interés en Internet, y cómo no, entre profesionales. Porque resulta que hoy en día ya no podemos ni esperar a que una ecografía nos diga si vamos a tener un niño o una niña, sino que ya hay estudios que se atreven a afirmar que los síntomas del embarazo pueden darnos pistas sobre el sexo del bebé que estamos esperando. Recuerdo que hace ya un tiempo compartí en Facebook una noticia que hacía referencia a un estudio que sostenía que los embarazos de niñas son peores que los embarazos de niños. Y no olvidaré que muchas coincidíais en que así era, y otras tantas decíais que no era cierto. Por entonces, no sabía lo que era estar esperando una niña (no creí que fuese a saberlo) y no tenía experiencia al respecto para comparar. Pero como ahora ya la tengo, creo que, por lo vivido, voy a tener que desmontar mitos.

    ¿Es peor el embarazo de una niña?

    Pues podría resumir este embarazo en comparación con los tres anteriores, todos de varones, respondiendo a esta pregunta con un NO rotundo. No me he encontrado ni mejor ni peor en ninguno en concreto. Puede ser que determinadas circunstancias hagan que estés un poco más cansada: el tipo de trabajo que tengas, el hecho de que sea el primero o ya tengas más hijos que no te dejan descansar, la edad… pero no, no puedo decir, ni mucho menos, que me haya encontrado peor en éste, como apuntan algunos mitos, e incluso estudios. Y vamos con la lista de síntomas que se suelen asociar a embarazos de niña:

    1. Naúseas y vómitos: pues sí, ése es uno de los síntomas en los que más embarazadas coinciden. Y desde luego yo, ni una sola vez. Ni en éste ni en los otros tres embarazos, siempre me he librado y, precisamente, una de las cosas por las que ni sospeché que podía esperar una niña fue precisamente porque me encontraba igual de bien que en los otros a pesar de todo lo que había escuchado. Así que no, yo no tuve náuseas ni vómitos ni con niños ni con niña.
    2. Granos y piel: Pues parece ser que cuando esperas una niña estás menos favorecida que cuando esperas un niño. Al menos, eso dicen las creencias populares. ya que en el embarazo de una niña se genera más carga hormonal, lo que hace que tengas más granos y estés menos guapa. Pues oye, en el primer trimestre, no me he librado de granos nunca, en ninguno de los cuatro. Mientras que pasada la semana 13-14, de cara me encuentro muy favorecida, oigan. Vamos, otra cosa más en la que tengo que desmentir las creencias populares.
    3. ¿Salado o dulce? Resulta que también las apetencias que tengas a la hora de comer durante el embarazo pueden predecir el sexo de tu bebé, según los mitos. Por lo visto, si te da por el dulce, será niña, y si te da por el salado, será niño. Oye, que a mí por el dulce me da siempre, toda la vida, embaraza y sin embarazar, de niño o de niña, es una cosa a la que me cuesta horrores decir que no y ya sabéis que en este embarazo he intentado controlarlo un poco, con cierto éxito al principio. Así que otra cosa más que no se cumple en mi caso.
    4. La barriga más redonda: pues parece ser que las barrigas redondas son de niña, mientras que si el vientre es puntiagudo, el bebé será un niño. Pues oye, ois vuelvo a poner la foto de mis barrigas en estos cuatro embarazos pero diría que son todas parecidas, la primera no es que fuese más redonda, es que yo estaba más redonda en general 😉 Pero no, yo no noto diferencias, ni en la forma ni en el tamaño, ni siquiera en eso que dicen también de que si es niña la tripa está más alta.

    síntomas niño niña embarazo

    ¿Niño o niña?, ¿qué ligeras diferencias he notado este embarazo?

    A ver, que igual es porque es el embarazo que estoy viviendo y me estoy fijando un poco más. También por aquello de que es la primera niña, que igual me engaño a mi misma pensando que hay cosas diferentes con respecto a los otros embarazos. Por tanto, sigue sin ser algo muy significativo, y mucho menos científico. No sé si tiene algo que ver con la carga hormonal por estar embarazada de una niña, no he encontrado ningún estudio que lo afirme, pero en mi caso, tengo la sensación de que el pecho ha aumentado un poco más (lo cual es estupendo para las que andamos escasas 😉 ), que en el primer trimestre había flujo abundante, tengo sueños con frecuencia y, por último, que me apetece más estar en pareja, ya me entendéis 😉

    Pero poquito más que apuntar al respecto, diría claramente que los síntomas que se presentan en un embarazo nada tienen que ver con el sexo del bebé que esperas. Rotundamente no. En mi caso, claro. Porque de todo habrá y seguro que más de una me lleváis la contraria. Lo que sí que parece que se puede hacer es concebir niño o niña, pero para eso hay que tener una puntería tremendo con la ovulación y no he logrado saber nunca cuándo me pasa por mi irregularidad.

  • A la tercera, ¿va la vencida?

    Me he dado cuenta que esto de los refranes da para explicar algunas cosas y,a la vez, para las contrarias; así somos los españoles, tenemos frases para todo. Porque si yo esperase una niña en este tercer embarazo, os diría eso de «A la tercera va la vencida» pero resulta que si estoy esperando un niño, se me ocurre eso de «No hay dos sin tres».

    Ya he mencionado alguna vez que el seguimiento de mis embarazos lo han hecho únicamente por la Seguridad Social. Con tres ecografías, tres análisis de sangre, unas cinco o seis visitas a la matrona, otras tantas al tocólogo, prueba de glucosa, monitores… creo que es más que suficiente si todo va bien. Esto significa que la primera ecografía que me hice durante los embarazos fue en la semana 12. Lo reconozco, he ido siempre nerviosa porque en esa semana se detectan ciertas malformaciones y, entre otras cosas, porque tengo hermanos mellizos (varones) y eso le pone emoción al asunto.

    En cualquier caso, en esa semana no suelen decirte el sexo de tu bebé pero yo soy muy preguntona e insistente y, aunque sin mojarse, siempre me han acabado diciendo algo. En la primera eco de Alfonso me dijeron eso de «tiene pinta de niño» pero esperé a la semana 20 para hacerme a la idea y, efectivamente, acertaron. En el segundo embarazo, más de lo mismo en la semana 12, «parece niño» así que lo dí por hecho y lo interioricé desde ese día, se confirmó 8 semanas después.

    En esta ocasión íbamos con más presión, último cartucho para la nena porque, en principio, nos plantamos con tres criaturas. Tuvimos mucha suerte porque nos atendió un ginecólogo conocido y la que coordinaba ese día era la madre de la chica con la que compartí habitación cuando dí a luz a Rafa, así que pregunté de todo. Como en mi familia hay dos casos de una malformación, sin importancia porque se opera a los meses de nacer, se lo comenté al gine y se tomó como un reto poder averiguar si mi bebé tendría ese problema y parece que no. Total, que estuvo media hora analizando a la criatura y, cuando ya pregunté por el sexo, la frase fue muy asturiana: «esto apesta a güaje». Pues eso, otro niñooooo.

    IMG_175163487033304

    Reconozco que, en el primer momento, me quedé un pelín mustia porque, cuando tienes dos varones, te apetece una niña, y más teniendo en cuenta que ya me crié entre «machos». Pero enseguida reaccioné y pensé: ehhh, con los dos muñecos que tengo en casa, imagínate cuando llegue le tercero. ¿Y la de veces que voy a ir de madrina de boda? 😉 , ¿y lo bien cuidada que voy a estar en casa con tres chicarrones?, ¿lo que me voy ahorrar en ropa? Y lo más importante, ¡está sano! Así que, salvo sorpresón, en mi casa no habrá lacitos y ahora no me importa nada. Seguro que conocéis a muchas familias en las que todos los hijos son del mismo sexo.

     

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies