Etiqueta: mujeres

  • Entrenamiento y nutrición en la mujer

    Entrenamiento y nutrición en la mujer

    Con Marcos Vázquez.

    Productos light, dietas détox, miedo a coger peso, la obsesión con la báscula… Todo esto y mucho más está muy presente en los mensajes que rodean el mundo de la alimentación y del entrenamiento femenino. ¿Por qué hay tantos mitos?, ¿qué hay de verdad en todo esto?, ¿realmente las mujeres tenemos que adaptar nuestra alimentación y entrenamiento?, ¿cómo nos influye la menstruación? De todas estas cuestiones charlamos hoy con Marcos Vázquez, fundador de Fitness Revolucionario

    Spotify Ivoox Apple Podcast Youtube Podimo Spreaker Amazon Music

  • Sobre Apple, Facebook y la congelación de óvulos

    Cuando una lee algunas noticias se queda, cuando menos, boquiabierta y piensa «esto será una broma, ¿no?». Ahora, Apple y Facebook financian la congelación de óvulos de sus empleadas para, según ellos, retener el talento, algo que ya están haciendo otras empresas. A ver, que yo me entere, se preocupan por nosotras cuando tenemos 30 años porque, por lo visto, somos más listas pero oye, si a los 40 nos da por tener un hijo, no pasa nada porque ya no debemos ser tan productivas.

    Igual soy un poco exagerada pero, para mí, es todo muy simple: o sirvo para un trabajo o no sirvo. Es que no sé porqué algunos siguen empeñados en que si soy madre ya no soy válida como trabajadora. ¿Qué tal si me facilitan la conciliación?, ¿y si en vez de gastarse 10.000 euros en mis óvulos, ponen ustedes una guardería en sus súper centros de trabajo donde hay salas de juegos? Les aseguro que, teniendo a mi hijo cerca y bien atendido, voy a rendir lo mismo o más. Y aún así, ¿es que no se puede tener un buen puesto de trabajo y un horario sensato? Huele todo a machismo, así de claro.

    Por otro lado, está claro que nuestra salud les importa bien poco. En toda esta historia, lo único relevante es que nuestros ovulitos sean jóvenes pero, ¿van a congelar nuestro útero?, ¿se van a hacer cargo esas empresas del coste económico y, sobre todo, emocional del aumento en la frecuencia de complicaciones en embarazos tardíos como hipertensión, diabetes gestacional, hemorragias, placenta baja…? Que no me estoy inventando nada, cualquier estudio reconoce un aumento de la prematuridad, de los niños de bajo peso al nacimiento y sobre todo de la mortalidad intrauterina y perinatal.

    Me parece perfecto que alguien decida ser madre a los 40 años, sólo faltaba, pero que no lo haga porque a su empresa le conviene sino porque ella realmente lo desea así. Señores, no se enteran ustedes, no nos interesa la congelación, queremos ser madres cuando nos salga de las narices, lo que nos interesa es la CONCILIACIÓN. Mientras tanto, estaremos destinadas a puestos sin relevancia, y no porque no seamos válidas sino porque, para ellos, ser madre no es compatible con tener éxito profesional. Este tema ya lo abordé hace unos meses porque me cabrea bastante pero llegar a estos extremos de pagarnos la congelación de los óvulos merecía un post aparte. ¿Qué opináis?

  • De Comadres entre madres

    Comadrear : contar indiscretamente algo privado de otra persona. En otras palabras, chismorrear, cotillear, murmurar… Lo sé, os tengo un poco desconcertadas, sobre todo a las que nos sois asturianas. Os pongo en situación: jueves noche, Alfonso ya dormido, Rafa con su padre en el salón y yo pintándome el ojo, el labio y apañando malamente la melena porque los jueves no me toca lavarla y para eso soy yo muy cuadriculada.

    A las nueve y cuarto me espera en el portal de casa la madre de una compañera de cole de Alfonso (sí, habéis leído bien). Nos vamos de cena y sólo están permitidas las mujeres, entre las que se incluye una embarazada de siete meses. En Asturias y, por lo visto, en Bolivia (de qué cosas se entera una gracias a Wikipedia) celebramos “Las Comadres”, que se festeja el jueves anterior al martes de Carnaval y que consiste en la reunión de grupos de mujeres para cenar, bailar, hablar y pasarlo bien. Dicho esto, ahora ya podéis haceros cargo de la situación. Que conste que para mí era mi Bautismo como Comadre y nunca hubiera imaginado que iba a ser entre madres de los compañeros del cole de mi hijo. Pero oye, surgió el plan y no se puede una quedar en casa.

    Y claro, la cosa acaba desmadrándose sí o sí porque, según entras al restaurante, te encuentras con una mesa de más de 30 mujeres que te doblan la edad (como diría mi padre de forma cariñosa: “muyeronas”) de las cuales, dos o tres te reciben a grito pelao y tienen más ganas de marcha que cualquier veinteañera. Sorprendentemente, durante la cena hablamos poco de niños aunque confieso que hubo momento “mi parto fue así o asá”. Lo bueno es que algunas nos conocemos desde hace años porque fuimos al mismo colegio aunque, al ser la peque del grupo, no coincidí en clase con ninguna. En fin, que me estoy deteniendo en explicaciones banales que no conducen a ningún lado.

    Finalizada la cena, empieza el baile. Yo con esta parte no contaba, creí que el asunto era cenar y buscar un bar para tomar una copichuela pero oye, mucho mejor tener el DJ al lado de la mesa. Las señoras ya estaban moviendo el esqueleto en cuanto sonó la primera canción y nosotras optamos por formar parte de la fiesta. Allí estábamos, compartiendo pista de baile con mujeres más mayores que mi madre pero con una marcha que ya la quisiera yo a esa edad. Dos de ellas eran incombustibles, lo mismo se animaban con Rafaella Carrá que con el Gangnam Style, verlo para creerlo.

    Yo estoy a la derecha y las incombustibles a mi izquierda y debajo, ¡soy fan! Además, no tuvieron problemas para posar para el blog. Y como una de ellas se dedica a adivinar el futuro, qué menos que preguntarle si voy a tener una hija algún día. Conversaciones de noche con una copa 😉

    Yo no me reía tantísimo (de dolor de barriga) desde hacía tiempo. Al final, el Dj tuvo que echarnos. Sí, a unas madres que al día siguiente estábamos con el ojo abierto a las ocho de la mañana para disfrazar y pintar la cara a los pequeñajos para su fiesta de Carnaval del cole. Pero os digo una cosa: sarna con gusto no pica. ¡Y lo bien que sienta una noche así de vez en cuando! Al final, en los próximos años voy a ir a más fiestas con ellas que con muchas de mis amigas, eso sí, parrandas con gusanitos. Y vosotras, ¿tenéis relación con las mamás de los compañeros de vuestros hijos?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies