Sí, tiene arena y el agua es salada pero no es una playa al uso. Si algo tiene Llanes es que tiene algunos de los arenales más peculiares que existen. De hecho, hay una playa que os enseñé aquí en el blog hace más de dos años, la de Gulpiyuri, que está catalogada como la octava playa extraordinariamente única del mundo; con eso ya os digo todo sobre la costa llanisca. Pero bueno, me voy a centrar en Guadamía y os cuento algunas cosas que hay que tener en cuenta porque, ya os digo, no es una playa normal. Para empezar, en pleamar, toda la arena queda bajo el agua. Es decir, que tenéis que mirar en alguna web la hora de las subidas y bajadas de marea A nosotros nos coincidió justo a las 3 de la tarde así que comimos en la cuesta de acceso (hay restaurate así que la otra opción hubiera sido comer justo ese rato allí). Lo cierto es que los de las mareas es algo que la gente ya sabe así que estábamos nosotros y dos grupos más.


Es una playa sin olas porque, como veréis en las fotos, no está en zona de mar abierto. Al final, es como una piscina de agua salada, con un color verde impresionante, que resulta perfecta para los niños porque cubre poco y por la ausencia de olas así que los peques lo pasaron genial. Cuando la marea empieza a bajar, se puede llegar a zona de mar abierto, pero ojo porque no hay salvamento. Os cuento que lo de aparcar ahora en verano es complicado, no porque no haya sitios sino porque el camino es estrecho y hay mucho movimiento debido a la cantidad de gente que va a visitar los famosos Bufones de Pría, que también os enseñé en el blog y que es un sitio impresionante. Así que tened en cuenta ese detalle. Y ahora os pongo algunas fotos más para que la veáis.




Como veis, es una playa impresionante pero con unas características muy peculiares, y en este caso es primordial tener en cuenta los horarios de pleamar y bajamar. Espero que os haya gustado.






















