Empecé a ser consciente de la importancia de los famosos ejercicios de Kegel durante el segundo embarazo. Ya he comentado más de una vez que mi primer postparto fue duro, pasé una semana con bastantes dolores por culpa de la episiotomía así que, en la segunda gestación, me conciencié de la importancia de llegar al parto mejor preparada e intentar evitar a toda costa el «cortecito». Así que la matrona, también fisioterapeuta, de mi centro de salud me mencionó el masaje perineal, del que hablé en otro post, y por supuesto, los ejercicios de Kegel. Lo cierto es que no me olvidé de practicar ninguna de las dos cosas y, casualidad o no, no hubo necesidad de episiotomía y el postparto fue muy bueno.

Pero la práctica de los ejercicios de Kegel no se quedó ahí. Ya en cuanto di a luz, la matrona me dijo que podía seguir, y que debía hacerlo, para fortalecer el suelo pélvico y evitar problemas. Y así lo hice. Pero como todo, las buenas costumbres se van perdiendo. Ya sabéis que ahora mi preocupación es el running, un deporte de impacto que puede pasar factura al estado de este grupo de músculos super importantes que soporta órganos como el útero, el intestino o la vejiga. Como cualquier «deporte» o ejercicio, para notar los buenos resultados, hay que ser constante y, si cuentas con apoyo, mucho mejor.

Yo reconozco que soy un poco reticente a probar ciertas cosas cuando en teoría todo está bien, pero muchas mujeres hablaban maravillas del famoso Kegel Smart de Intimina para fortalecer el suelo pélvico y realmente dije: ¿por qué no retomar los ejercicios de Kegel de esta manera? Y probé. Era un poco escéptica, ya os lo digo pero me sorprendió mucho; resulta muy fácil de usar y de introducir. Cuando lo enciendes, el ejercitador selecciona automáticamente el nivel de ejercicio en función de tu fuerza de contracción y resistencia en la última sesión de entrenamiento, así vas controlando tus progresos. Lo recomendable es usarlo todos los días y lo bueno es que te marca el tiempo de uso, en función de tu nivel, y a través de ligeras vibraciones, sabes en qué momento debes contraer. Eso sí, ojo si tenéis alguna contractura y consultad con el ginecólogo o matrona si creéis que tenéis algún problema o cualquier dolor. Pero que sepáis que es un gran invento para fortalecer el suelo pélvico así como para prepararse para el parto, ¿lo conocíais?
