Con la llegada de la niña, íbamos a reorganizar nuestra casa nuevamente y a hacer cambios en las habitaciones infantiles; ya en su día os enseñé cómo estaban mis hijos distribuidos para dormir, porque para jugar suele gustarles más el salón y no sabéis la afición que tienen por la mesa de centro para la salita, sirve hasta para partidos de fútbol que hacen con cromos. Bueno, el caso es que los mayores han estado hasta ahora en una habitación juntos y Gabriel en otra. Era sencillamente por cuestión de horarios, unos se levantaban a la misma hora para ir al colegio y el peque no madrugaba porque estaba en casa conmigo mientras yo trabajaba. Después entró en la guardería y los mantuvimos así, por no liar más las cosas.
En su momento, mi madre nos dio las camas que habían sido de mis hermanos mellizos, las tapizamos y listo, para la habitación de los mayores. Pero para la habitación de Gabriel tuvimos dudas, al principio dejamos una cama que ya teníamos de hace tiempo pero como tenemos muchas veces visitas, no sabía si poner una cama nido, literas o comprar camas abatibles originales, que siempre recuerdo de algunas series y películas y que son la opción que más espacio ahorra. Al final optamos por cama nido.

Estas imágenes son de la tienda online Menamobel
Cambios en las habitaciones infantiles: se hacen mayores
Así que, ya no sólo por el tema que de íbamos a ser uno más, sino también por cuestiones de necesidades de los niños; vimos que Alfonso podía empezar a tener su propia habitación. Primero, porque nos dimos cuenta que necesita menos horas de sueño que Rafa y Gabriel. Y no sólo por ser el mayor, que evidentemente tiene que ver, sino porque desde hace un par de años, es madrugador, ¡qué tiempos aquellos de bebé que dormía 13 horas seguidas! Y segundo, porque le han puesto ya otro horario de entrenamientos en el fútbol, lo que significa que llegará a casa a la hora en la que los otros ya estarán bañados y cenando. Eso, y que es el único que tiene deberes, así que también necesita su espacio.
La otra habitación que nos queda, que es pequeña y que por ahora uso yo para trabajar, iba a ser para la niña. Tenía poca cosa hecha aunque sí algún encargo, que pude anular, precisamente para decorar espacios pequeños. Lo que sí llegamos a hacer es pintarla de rosa, y así se ha quedado, no he querido deshacerme de recuerdos ni de las pocas cosas que tenía. Y lo próximo que necesita un buen repaso en mi casa es tema sábanas, toallas, edredones… Pero poco a poco. Ya cuando tenga todo en orden, os enseñaré cómo quedan las habitaciones.














