Etiqueta: hijo

  • Carta a mi hijo mayor

    No es fácil ser el hermano mayor, lo sé por experiencia. Quizás te exijo demasiado sólo por el hecho de que, detrás de ti, hay otros dos niños pequeños a los que veo más indefensos. Ser el mayor implica madurar antes de tiempo y adquirir responsabilidades muy pronto. Me oyes a menudo decir que tienes que dar ejemplo. Comprendo que a ti no te parece justo. Pero fíjate en lo bonito de algo así: tus hermanos te imitan. Ellos te admiran y todo cuanto haces es observado por el mediano, que va donde tú vas. Y si te caes, él también se cae. Pero lo hace adrede, ¿no te parece maravilloso, hijo?

    Muchas veces te preguntarás por qué debes compartir todo cuanto tienes: tu espacio, tus cosas, tu tiempo… Es difícil querer o pedir algo y que, automáticamente, tu hermano demande lo mismo. En realidad, sé que es muy frustrante desear algo y que alguien siempre anhele lo mismo sólo porque tú lo has pretendido. Y lo peor es que, como eres el mayor, muchas veces te pedimos que seas tú el que ceda porque eres más maduro para entenderlo. Y lo haces, o no. Porque obviamente, tú también eres un niño. Y tienes derecho a jugar con tu coche y a estar, a veces, divirtiéndote solo, sin que nadie te moleste ni dirija tus juegos.

    DSCN6122

    Pero no olvides que tus hermanos te necesitan y, lo más importante, ¡no han vivido nunca sin ti! Ellos llegaron y tú ya estabas ahí. Los mayores hemos sido hijos únicos durante un tiempo; unos más, otros menos. Hijo, tú has disfrutado de una etapa de tu vida solo, con nuestros ojos puestos únicamente en ti, atendiendo tus necesidades en el momento, sin «competencia» alguna. Tienes tu álbum de fotos completo, estrenaste toda tu ropa y, lo más increíble, te compramos un coche enorme cuando ni siquiera caminabas. Esto es algo que solo les pasa a los hermanos mayores porque los padres son primerizos, ¿no te parece genial?

    Ser hermano mayor tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo sé, te tocará «pelearte» con nosotros para que te dejemos ir a dormir  a casa de un amigo o, dentro de más años aún, que te permitamos salir por la noche; tendrás que abrir la veda para tantas cosas… Pero no olvides que todas esas vivencias suelen forjar un carácter responsable y fuerte. Y sobre todo, no olvides, que ser el mayor tiene la gran fortuna de convertir a una mujer en madre. Eso sólo lo hace el primero. ¡Feliz 5º cumpleaños, Alfonso!

  • Cuando llega el segundo hijo

    Hace unas semanas, a raíz del cumpleaños de Alfonso, os contaba cómo se transforma la vida al ser madre de tu primer hijo. Ayer celebramos que hace un año Rafa llegó a este mundo. Cuando nace el segundo retoño, las cosas cambian… pero no demasiado. Lo que ocurre, básicamente, es que la logística se “complica” con cada hijo que sumas, sobre todo cuando son seguidos.

    parto segundo hijo

    Rafa llegó el 22/10/12 tras un parto veloz y sin epidural.

    De repente, te encuentras con dos tamaños distintos de pañales en el cambiador y cuando te das cuenta le estás poniendo al pequeño el pañal de la talla 5, el cual sirve para envolverle casi por completo… Y ya no os quiero ni contar ese momento en que le estoy dando el plátano a Alfonso y, sin querer, se lo meto al pobre Rafa en la boca cuando ni tiene dientes ni edad (tendría 3 meses por entonces) para comer tal alimento.

    Olvídate de un largo paseo con los dos, a no ser que tengas silla gemelar, lo cual no suele ocurrir porque ya te has gastado el dineral de turno en la primera silla. Así que los paseos largos te los reservas para cuando vas con tu marido o acompañante.

    SAM_6522

    Empujar de casi 30 kilos de niños es mortal.

    El momento de los baños y las cenas es de locos. Hasta que el peque no tiene varios meses, se bañan por separado. Un miembro de la pareja (en nuestro caso, mi marido) se arrodilla en el suelo y el otro le pasa al primer niño ya desvestido. Cuando va a salir el primero, el segundo ya está también sin ropa. Coge a uno, mete al otro. Y además, en ese espacio de tiempo, has tenido que preparar la cena porque si no se ponen como fieras… Y cuando ya se bañan juntos, lo más probable es que tengas que acabar pasando la fregona.

    SAM_4959

    Ahora me doy cuenta de que Alfonso aún era un bebé grande cuando nació Rafa.

    Esto, y mucho más en lo que a los padres se refiere pero, ¿qué pasa con los segundos? El segundo hijo es ese pobres niño olvidado (¡madre mía, no me quiero imaginar el día que tengamos el tercero!) al que enseguida pasas a su propia habitación y al que ya no acunas para que se duerma, aprende a hacerlo sólo.

    El segundo es aquel niño cuyo álbum de fotos está plagado de imágenes de su hermano. Es el que tiene que sufrir las “caricias salvajes” del mayor. Por supuesto, si son del mismo sexo, el segundo hijo no estrena ropa, ¡y ya ni os cuento si nacieron el mismo mes! Además, el segundo nunca decide a qué se juega ni cuándo ni dónde.

    SAM_8681Estos son los «abrazos» de Alfonso a Rafa, casi al borde de la asfixia.

    SAM_7726El que ordena y manda, siempre el mayor.

    Pero ser el segundo también tiene algunas cosas buenas. Tienes a alguien que esté dispuesto a montar un show en cualquier momento para que te rías a carcajadas. Y por supuesto, ya puedes hacer una gamberrada de las gordas porque el mayor siempre va a tener la culpa.

    Si el mayor baila, el pequeño hace lo mismo.

    Cuando tienes varios niños, no te queda más remedio que dividir tu tiempo… pero lo más increíble es que el amor se multiplica. Con tu primer hijo crees que nunca podrás querer a nadie de semejante manera…hasta que llega el segundo. Ahí te das cuenta de que el amor no tiene límites.

    Y como siempre, la celebración del primer cumpleaños es una fiesta para todos, menos para el protagonista, que no se entera de nada y que, si tiene un hermano mayor, los juguetes ni los «huele».

    hermanos seguidosEsta vez celebramos el cumple entre semana porque el próximo fin de semana tenemos evento.

    primer cumpleañosY una vez más, lo celebramos en familia.

    Alfonso adueñándose de los juguetes de Rafa.

    SAM_8802Por cierto, la próxima semana pondré la receta de la tarta de galletas que siempre hago, porque es el único postre que sé hacer 😉

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies