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  • Citología alterada, embarazo, VPH, cáncer, conización. Aclarando el asunto.

    Citología alterada, embarazo, VPH, cáncer, conización. Aclarando el asunto.

    Todo empezó con una llamada de Oncoginecología en la semana 13 de embarazo. Te dicen que tienes que ir allí tal día para hacerte no sé qué prueba porque la citología ha salido alterada. Y te quedas tan en shock que no reaccionas. Buscas citología alterada en Google, ves la palabra cáncer de cuello de útero y empieza el agobio. Citología alterada, embarazo, VPH, cáncer, conización. Hasta que decidí hablar contactar con Nuria, mi matrona en el segundo y tercer embarazo, para preguntarle. Fue la primera en tranquilizarme. Después, llamé a una enfermera de Ginecología para quedarme del todo tranquila. Y lo cierto es que me quedé serena, ya sabéis que tiendo a quitarle importancia a las cosas y soy de las que piensa que no va pasar nada malo, ya veis. Además, al día siguiente caí en la cuenta de que esa historia me sonaba que le había pasado a una amiga (luego descubres a unas cuantas personas más conocidas o de tu entorno) y me dijo que no me preocupara, que se operaba después del parto y listo.

    Citología alterada en el embarazo

    La verdad es que esto es como todo, no sabes la cantidad de cosas que pasan hasta que te pasan a ti. Y cuando te pasan descubres que le ocurren a muchas personas, te das cuenta de que seguimos muy desinformadas en muchos temas que tienen que ver con la salud femenina y que hay asuntos que siguen siendo un tabú. Como los abortos o las muertes perinatales. Desde luego, no me he librado de ninguno de los temas tabúes últimamente, espero que ya no me toque nada más. El caso es que enseguida me hicieron una colposcopia, hablé con el ginecólogo que me atendió ese día, me volvió a decir que no me preocupara, que me harían otra revisión en agosto para ver que las células alteradas seguían igual (que normalmente en ese espacio de tiempo no iban a peor) y que ya después de dar a luz, me operarían para quitar un trozo de cuello de útero. Recuerdo que yo pensé: a mí como si me quitan el útero, que yo con el cuarto hijo me planto. Ya veis, es lo que pasa cuando eres despreocupada.

    Y desde abril, me olvidé del tema. Hasta agosto, que me tocaba una nueva revisión de ese asunto pero ya volví con mis informes de la muerte de mi hija en Tarragona. El ginecólogo que me atendió, que resultó ser el mismo que me operó la semana pasada, me preguntó en ese momento si quería empezar ya con los trámites para el preoperatorio o esperar a recuperarme psicológicamente del palo que acaba de vivir. Le dije que cuanto antes, no sé porqué preferí quitármelo de en medio lo antes posible, de manera que ya todas las pruebas las hice entre agosto y septiembre. Y como sabéis, me operaron la semana pasada.

    Cáncer de cuello de útero

    La finalidad de este proceso quirúrgico que os explicaba es precisamente evitar un cáncer de cuello de útero, se trata de una cirugía preventiva. Hay varios procedimientos para extraer las células alteradas o precancerosas en función también del grado de la lesión. Es una cirugía, en mi caso fue conización, sin ingreso (el mismo día puedes irte a casa) en la que te extraen un trozo de cuello de útero. Una vez que te extirpan la zona del cuello del útero indicada, ésta se estudia mediante biopsia y se considera que la lesión se ha eliminado completamente cuando no se observan células anómalas en los bordes u orillas, vamos, cuando estos están sanos. Y ahora es cuando llega la pregunta del millón, ¿por qué pasa?

    El famoso Virus del Papiloma Humano

    Pues sí, señoras, la mayoría de los casos están relacionados con el Virus del Papiloma Humano (VPH) . Es un virus que tenemos el 80% de las mujeres en algún momento de nuestra vida pero que casi siempre desaparece espontáneamente y no produce síntomas. Pero como en todo, hay un porcentaje pequeño, pero no raro, en el que esto no ocurre, de manera que aparece una lesión precancerosa, cuando se pilla a tiempo, o un cáncer, en el peor de los casos. De ahí la importancia de hacerse citologías vaginales con frecuencia, cosa que yo he hecho mal, muy mal, ya que la primera que me hice una fue en el primer embarazo, repitiendo sólo en las gestaciones. Sí, gracias a este cuarto embarazo, supe que tenía esta lesión.

    De cualquier forma, estas lesiones salen cuando el virus persiste, es decir, puede que las citologías de los últimos años no hayan dado con la lesión, bien porque tenías esas células alteradas o porque al hacer la prueba sólo se recoge una pequeña muestra y puede quedar la zona afectada sin recogerse en el espéculo. Pero el virus sí que llevaba años en tu cuerpo sin que lo supieras. Y esto está ocurriendo en muchísimos casos, que están encontrándose, como yo, con lesiones precancerosas tras años cuidándose, mujeres que no beben, que se alimentan normalmente, que no fuman, con la misma pareja… La mayoría de las mujeres tienen o han tenido el virus alguna vez en su vida, pero sin saberlo. Lo cual no quiere decir que esteis libres de lesión en un futuro.

    Como veis, esto es como todo. Puede que no pase nada o puede pasar mucho. Yo no tenía ningún factor que me hiciese creer que tendría más probabilidades y me tocó. A mí y muchas mujeres. Como nada parecía indicar que yo pudiese perder un bebé en el tercer trimestre de embarazo tras gestaciones sin ningún problema. Pero las cosas son así y estas cosas pasan, sin previo aviso, sin que hayas hecho nada malo para que pasen. Te toca y punto. Por eso, y creedme que yo ya he aprendido (y no porque se informe de ello), que hay que tomarse en serio las revisiones. Haceos ese favor.

  • Frases de ginecólogo en los últimos días de embarazo

    A ver cómo escribo yo sobre este tema sin que resulte chabacano. Veamos, durante todo el embarazo, todas las revisiones tienen que ver con la criatura o, a veces, con la salud general de las mamás. Hasta aquí todo normal y, por ahora, sin decir ni una sola palabra malsonante. Pero en cuanto llegan los últimos días, todo empieza a girar en torno a nuestro órgano sexual. Sí, ésa es la gran preocupación de los especialistas en ginecología: saber si aquello madura o no. De ahí esas frases tan gráficas de «estás muy verde», es decir, que aquello no prospera, o la de «ya estás borrando», que viene a ser que tu vagina (más bien cuello del útero, tengo que ponerme técnica) va preparándose para que salga el churumbel.

    A mí este asunto no me genera mucho estrés, porque la cosa puede cambiar de un día para otro, o porque, como es mi caso, no he tenido que escuchar eso de «estás muy verde». Pero sinceramente, ¡menuda presión! Que ya hayas llegado a tu FPP y oír eso no debe ayudar psicológicamente nada para que tu cuerpo avance. Y ni que pudieras hacer gran cosa para que aquello progrese. Hombre, siempre puedes animarte a subir escaleras, caminar y comer no sé qué cosas (soy un poco reacia a estas teorías de la abuela) pero lo que viene siendo pasar del verde al rojo, no debe ser fácil.

    Con Alfonso, el día antes del parto oí lo de que ya tienes esto «borrado del todo» y la verdad que anima, y mucho. Con Rafa ni lo recuerdo, pero vamos, tenía revisión el día que salía de cuentas y no llegué, por lo que la cosa (no hay forma de encontrar un sinónimo en español que no resulte vulgar), verde no debía estar 😉 Y esta vez me tocó ir el lunes, justo después de monitores, aún estaba a 10 días de la FPP y me dijo que estaba un poquito borrado (el cuello del útero) pero no mucho. Oye, ¡cuánto es capaz de detectar esta gente! Y así yo me monto mi película y creo que el peque será puntual, como sus hermanos.

    Y a vosotras, ¿qué frases os tocó escuchar sobre vuestro órgano sexual los días previos al parto? A más de una os dirían lo del verde (esto me recuerda a los brotes) y poco después estabais pariendo.

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