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  • Contracciones de parto y contracciones de Braxton Hicks: cómo distinguirlas

    Contracciones de parto y contracciones de Braxton Hicks: cómo distinguirlas

    A estas alturas del embarazo, ya a un mes de la fecha de parto, os podéis imaginar que tengo varias veces al día las famosas contracciones de Braxton Hicks. Como se trata de mi quinto embarazo, me resulta muy fácil apreciarlas. Pero no siempre fue así. En el primer embarazo, al no saber de qué iba la historia, yo sencillamente notaba que algunas veces la tripa se ponía más dura durante unos segundos pero no sabía qué era ni por qué sucedía ni que aquello eran contracciones. Porque además, al final del día, ya de por sí, la tripita está más rígida que cuando amaneces. Por tanto, no sabía que tenía contracciones de Braxton Hicks y obviamente no sabía cómo iban a ser las contracciones de parto, ni si me enteraría bien de la historia. Como era de esperar, de las contracciones de parto te enteras, ¡vaya si te enteras!

    Contracciones de parto
    Imagen de la sesión de fotos de «Ladrona de momentos»

    Contracciones de Braxton Hicks: qué son, cómo son y para qué sirven

    Son contracciones  que aparecen durante el embarazo (dicen que pueden ser a partir de la semana 20 pero yo hasta mucho más tarde no las he notado), no duelen pero puede ser bastante o poco molestas (depende de cada una) y se distinguen porque la tripa se endurece. Duran unos segundos, aunque pueden ser de dos minutos incluso ya que, a medida que el embarazo avanza, son más frecuentes y persistentes. Resumiendo, las contracciones de Braxton Hicks son:

    • Irregulares.
    • Impredecibles
    • No son rítmicas: pueden suceder varias veces en un día pero sin que pase un tiempo concreto entre una y otra (pueden pasar horas)
    • Más incómodas que dolorosas.
    • No van a más.
    • Disminuyen y luego desaparecen por completo.

    Contracciones de parto: cómo distinguirlas

    Si alguna de las que me lee aún no ha pasado por ello, creedme que se distinguen. Es verdad que de primeras igual estás con miedo a ir al hospital sin estar de parto (me pasó con el tercero, manda narices que no estuviera aún de parto y fuese ya pensando que era el momento), o te ocurre lo contrario, que me pasó con el segundo, que llegas de 8 centímetros pensando que solo estabas empezando y ya estás a punto de «echar» a la criatura. Pero vamos, lo que vienen siendo las contracciones de parto, unas mujeres antes y otras después, nos acabamos enterando de lo lindo.

    • Duelen.
    • Cuando empiezan, ya no hay marcha atrás. Van a más y cada menos tiempo.
    • Se van sintiendo más fuertes, más frecuentes y también se hacen previsibles.
    • No se va el dolor si cambias de posición, como ocurre con las de Braxton Hicks.

    Estas son básicamente las características por las que te vas a dar cuenta de si estás o no de parto. Cuando llegan las de parto te darás cuenta, otra cosa es que vaya todo más o menos rápido de lo que esperabas o pensabas.

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