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  • Yo no colecho

    Yo no colecho

    Hasta hace poco más de dos años, no sabía lo que era el colecho. Creo que, en el lenguaje ordinario, la gente se expresa de una forma más coloquial con frases como «el bebé duerme en nuestra cama» o «dormimos con el niño». Como ya sabréis, porque ahora sí que usa más este término en medios y blogs, es una práctica que consiste en que los bebés o niños pequeños duerman con el padre, la madre o ambos. Es habitual en algunas culturas y, como todo, tiene pros y contras. Yo no me voy a detener mucho en ello porque hay decenas de webs que enumeran estas cosas. Cada uno valora, en función de sus circunstancias personales, laborales o vitales, lo que le conviene o no. En mi casa, hemos compartido cama con los niños en casos puntuales, si han estado enfermos o se han desvelado alguna noche (sin ir más lejos, el pasado viernes con Gabriel, y me levanté como si me hubieran dado una paliza), pero nada más. ¿Por qué no compartimos cama con los peques?

    1. No lo necesitamos: Por suerte para nosotros, nuestros peques han sido y son dormilones. Desde el primer día, los he acostado en su cuna (los primeros meses compartiendo habitación) y han dormido bien en ella. Como cualquier recién nacido, han hecho sus tomas nocturnas pero, poco a poco, cada vez han ido durmiendo más y más horas hasta que, en torno a los cuatros meses, los tres dormían ya casi todas las noches más de 10 horas seguidas. Por tanto, si todos descansábamos, ¿para qué cambiar? Comprendo que, por falta de sueño y si los niños se despiertan mucho, no apetezca levantarse o ir a otra habitación varias veces.

    2.Es incómodo: Sé que hay gente a la que no le importa compartir cama con los peques pero yo no puedo. Es más, sólo empecé a descansar cuando los cambiamos a otra habitación. La explicación es tan sencilla como que tienes activos los mecanismos de alarma. Es decir, que aunque no se despertasen, en cuanto se movían en su cuna u oía cualquier ruido… yo ya me despertaba. Y al final, cada noche podían ser varias veces, mientras que el niño no se despertaba ninguna. Por no hablar del miedo a aplastares cuando son pequeños o de que te aplasten ellos cuando no son tan bebés; vamos, es que podríamos acabar lisiados compartiendo cama con cualquiera de nuestros hijos. Sé que lo que se mueven los míos es excesivo, pero cierto es que muchos de los que practican el colecho confiesan que cómodo, lo que se dice cómodo, no es. Es más, yo duermo mejor incluso cuando no está mi marido. Cualquier día pongo dos camas juntas en lugar de matrimonial 😉

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    Las que me seguís por Instagram ya lo sabéis. Esta es una escena habitual en mi casa. Maridín les lee un cuento y se queda con ellos hasta que se duermen, cada uno en su sitio y… un rato después, Rafa en la cama de Alfonso y Alfonso en el suelo… ¡Decenas de posiciones posibles!

    3. Recomendación de la Asociación Española de Pediatría: Según la AEP, «la forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres. Existe evidencia científica de que esta práctica disminuye el riesgo de SMSL en más del 50%». A ver, que yo esto lo desconocía cuando nacieron los mayores y muchas veces, hay cosas que no son posibles. Quiero decir que la AEP recomienda lactancia materna exclusiva los seis primeros meses y yo no pude y tampoco pasa nada, como no creo que pase nada por dormir con un bebé de forma segura. Pero está bien tenerlo en cuenta.

    4. Tiempo para la pareja, hobbys o descanso: que sí, que aquí me van a decir muchas que hay vida carnal más allá de la cama pero… ¡tengo tres hijos! Y siempre estoy pegada, por lo menos, a uno (salvo cuando duermen), así que a partir de las nueve de la noche (conluido el bucle baños-cenas) es nuestro rato de charla diaria, de salir a correr si me apetece, de tener una cena tranquila… Y con sinceridad, con el ritmo diario que tenemos, agradezco tener un rato al día para nosotros o para mí sola.

    En fin, que en esta casa cada uno tiene su espacio aunque, para mi hijo Alfonso, cualquier espacio sea apropiado para dormir, sea el suelo o el trasero de su hermano. Creo sinceramente que el descanso es una cuestión de salud, las noches sin dormir durante meses y más meses pasan factura a los adultos y, por tanto, a muchas facetas de su vida. De manera que creo que es importante que cada familia encuentre la manera de descansar el mayor tiempo posible, de la forma que sea. También es fundamental para los niños, sobre todo cuando ya tienen que ir al colegio. No hace falta decir que hay numerosos estudios que demuestran la importancia de un buen descanso en el cerebro de los niños. ¿Compartís cama con los niños?, ¿por necesidad o porque dormís bien así?

  • Madres antiguas vs madres modernas

    Las «guerras» entre madres me aburren soberanamente, no encuentro ningún sentido en ellas y, por suerte, cuando tuve a mi primer hijo, no sabía ni que existían ciertos debates acalorados sobre todo lo que rodea al hecho de ser madre. Lo que sí que me enerva un poco es que la gente sea extremista y, en esto de la maternidad, como en casi todo, «haberlas haylas». Parece que algunas se ponen por bandera un tipo de crianza (si es que existen tipos de crianzas, que lo dudo) y oye, como si de una cruzada se tratase, no hay matices que valgan para que las demás tomen otra decisión.

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    Encontrar comentarios como el primero que veis en una página de Facebook demuestra que algunas están más preocupadas por cómo reaccionen los demás para poder montar lío y esgrimir que son víctimas que por el bienestar de sus propios hijos. Menos mal que el segundo comentario pone coherencia. Obviamente, no voy a mencionar en qué página leí esto. No voy a hacerles ese favor. 

    Que nadie me malinterprete pero, ¿desde cuándo es malo usar sillita para el bebé? que sea un invento reciente no quiere decir que sea perjudicial. ¿Y desde cuándo es moderno llevar al crío en un fular? pero si ha sido y es frecuente en muchas culturas. Y así podría hacer muchas preguntas, de las que dicen ser de un bando o de otro. El argumento que utilizan muchas veces algunas madres para justificarse, que no sé porqué lo hacen, es que algo se hizo toda la vida y que la humanidad sigue adelante. Coño, claro, antes no existía la electricidad ni las vacunas y seguimos aquí, pero por el camino hemos ganado mucho. Vamos, a mí que no me quiten la luz en casa y ya ni os cuento con las vacunas, en cuanto nos quieren quitar alguna me pongo de mala leche. Digo esto porque a veces veo cosas que se comparten en redes sociales que de verdad hacen que me cuestione la inteligencia humana.

    Algunas no se han enterado (o no quieren enterarse) de que, en esto de la maternidad, está casi todo inventado desde hace miles de años. Sí, hasta el biberón (no como el actual, claro) se usa desde hace milenios. A ver si resulta que las mastitis son de este siglo. Que digo yo que, si hace 3000 años, una buena mujer moría durante el parto, o tenía una mastitis severa (y ahí sí que no existían los antibióticos ni se pasaba por quirófano), a ese bebé se le daría lo que buenamente se pudiera, y si era la leche de la cabra que tenían a mano, pues la leche de cabra. Y si había nodriza cerca, pues le amamantaba otra señora. No se iba a dejar morir a la criatura. Y aún así, en la Edad Media, antes de la adolescencia, morían el 85% de los niños. Así que, por favor, el argumento de «toda la vida fue así» no es objetivo ni mucho menos científico.

    Tampoco entiendo el razonamiento contrario de «antes no existía». ¿Que tú quieres darle sólidos a tu niño con 6 meses? Pues estupendo, si seguro que es comodísimo y genial para algunos bebés, pero no me digas eso de que la batidora no existía hasta hace poco, que para algo estaba el molinillo o el mortero. Y mira si no es fácil triturar una patata hervida con un simple tenedor. Así que, ni es nuevo triturar comida ni lo es comer sólidos. La alimentación es una cuestión cultural. Como lo es el dormir; en muchos países los niños duermen en la cama de sus padres, no es ni bueno ni malo. Precisamente, uno de esos países es Japón y luego son poco dados a las muestras de cariño entre adultos. En la Grecia antigua dormían separados hombres y mujeres y las casas tenían varias estancias mientras que en cualquier pueblo de ganaderos se compartía alojamiento hasta con las vacas. Son solo algunas muestras de que las cosas se hacían de múltiples formas, al igual que ocurre hoy en día. Vamos, nada nuevo bajo el sol.

    No es nuevo amamantar más allá de año; de hecho, antes era lo habitual aquí y es lo frecuente es muchos sitios. La sociedad ha cambiado y el papel de las mujeres ha dado un giro brutal en las última décadas, es bueno que nuestro papel no se reduzca únicamente a ser madres. Por tanto, tampoco hay nada malo ni raro en destetar a un crío pronto, hoy en día es lo habitual por lo mencionado anteriormente, nuestra labor ya no es sólo parir y criar. Por esa misma razón, ya no es frecuente ver familias con más de 3-4 hijos. Y si yo quiero tener 6 hijos, los tendré (que no es el caso, yo ya cumplí). Pero asumiendo que no es lo habitual hoy en día y que más de uno me miraría por la calle.

    En resumen, no hay nada que se haya inventado hace 10, 20 o 30 años. Bueno, algunas cosillas sí, y por poner un ejemplo, las cámaras de videovigilancia son recientes pero es que antes en la misma casa vivían 10 hermanos, abuelos, suegros… vamos, que los críos estaban bien controlados. Pero en general, todo ha existido (de una u otra manera, las camas de ahora no son como las de antes) en función de la cultura de las épocas o países.

    Si crees que te miran por algo, sigue a lo tuyo. Yo opté por la lactancia mixta porque para mí y, consecuentemente, para mis hijos, era lo mejor. Opté por la cuna porque dormimos mejor todos. Opto por el carrito a diario porque me es más cómodo y opto por el fular para viajar por la misma razón. No hay tipo de crianzas, hay madres. Tus hijos serán tus únicos jueces. Es más, haciendo lo mismo con todos los hermanos, es probable que unos valoren unos aspectos más que otros de tu papel como madre. Así que, no le des más vueltas, no te justifiques, intenta que sean buenas personas. Y empieza dando ejemplo, no critiques, no juzgues. Vive y disfruta de lo mejor que te ha dado la vida. Nada más.

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