Hace ya un par de años que escasean las bodas en mi entorno. Hubo unos años en que te juntabas con más de cinco enlaces anuales y oye, ahora si hay uno al año, da gracias. Y yo encantada con una, bueno, y con dos también; me desquito con el baile un montón desde que soy madre 😉 Como os podéis imaginar, con cuatro gestaciones y dando a luz siempre después de verano, época muy de enlaces, he tenido que buscar unos cuantos looks de boda para embarazadas. Lo bueno es que hoy en día hay muchísimas opciones y no tienes que irte a ninguna marca o tienda en concreto. Y menos mal, porque reconozco que en general, la ropa que hacen de estilo premamá no acaba de encajar con mi estilo, la veo poco juvenil en la mayoría de los casos. Si sabéis alguna que tenga cosas chulas, soy todo oídos.
Pero bueno, vamos al grano. Os enseño mi último estilismo de boda. No tuve que irme muy lejos, sólo al armario de mi madre para hacer algunas probaturas y volver a sacar un vestido ideal de Massimo Dutti de hace 10 años que ya usé en otras dos bodas. Bueno, y mi madre también. Le añadí una flor de mi abuela al pelo, que a saber los años que puede tener y lo que sí estrené fueron pendientes de Clara, by clara, que hace unas cosas preciosas. De bolso y zapatos, volví a tirar de fondo de armario. Y como llevaba un año y medio sin ir a la peluquería y no me iba a dar la vida para ir, me peinó mi amiga Marina Gómez el día anterior.




Y de este look sale la primera idea para ir de boda embarazada: vestidos corte imperio, lo que viene siendo suelto por debajo del pecho. Todas las temporadas se ve alguno del estilo en muchas tiendas.

Luego está la opción de vestidos tipo túnica. Lo digo porque muchas dicen que se hinchan mucho y que necesitan algo muy holgadito. Tiene la ventaja de que obviamente no marcan nada y son comodísimos. Y da igual versión corta que larga, con unos buenos complementos, quedas divinamente. El que veis, es de Cortefiel y me salvó a mí dos o tres bodas, y lo mismo me hubiera dado estar de 6 meses, como estoy en la foto, que de 9.


Después tenemos la opción de los vestidos ajustados. A mí no me gusta especialmente, le veo pegas. Principalmente, que como la barriga va creciendo, o es un tejido que se ajusta, o si no, tienes que decidir dos o tres semanas antes, no puedes elegir con mucha antelación porque luego igual no te sirve. Luego está el inconveniente de la movilidad; si ya con barriga a veces no estás muy ágil, como te pongas en plan apretá, la cuenta. Yo los he usado en tres ocasiones, dos eran bodas informales, por eso los llevé cortos (el rosa de Zara y el negro y blanco del armario de mi abuela). Y la opción en largo (de la tienda King’s Road) la usé en la boda de mi prima, pero con la ventaja de que justo la parte de la barriga, la tela se ajusta. Estuve muy cómoda y tenía que estarlo porque a esa boda, a la ceremonia y cena, vinieron Alfonso y Rafa. Y de hecho, ninguno de los tres vestidos es de embarazada.


Bueno, pues ahí os dejo estas tres ideas o vestidos para inspirarse si estáis embarazadas y tenéis evento, yo la verdad que no me complico nada, si hay algo que me da pereza es probar ropa ¿os ha resultado fácil encontrar ropa durante el embarazo si habéis tenido que ir elegantes?










































