Como buena primeriza, he tenido mis tropiezos. Por suerte, nada que no tuviera remedio. Cuando mi hijo mayor empezó el colegio hace tres años, no sabía lo que suponía elegir un mal calzado. No es que el niño estuviera incómodo (aunque unos mocasines no eran una buena elección para dar patadas a un balón en los recreos) sino que no llegaron vivos a las Navidades. Los zapatos, claro. Me había gastado poco más de 20 euros. Y ojo, que no hace falta dejarse un pastizal en los pies pero está claro que fui muy optimista con aquella primera compra de zapatos colegiales. Recuerdo que, tras el fiasco, pregunté hasta en redes sociales por el asunto. Y probé más marcas, y me dejé más de 50 euros en algunos zapatos que sí, que resistían pero… no lo suficiente.

Fue en Instagram donde por primera vez vi algo de la marca Conguitos y alguien comentaba lo bien que le habían ido así que, después de probar dos o tres marcas, no tenía nada que perder. Además, de precio eran más asequibles que los que había cogido hasta entonces, salvo los primeros que ya os comenté, cuando no había aprendido la lección de invertir en calzado. Luego además los vi anunciados en televisión. Y los probé con la única esperanza de que aguantaran medianamente decentes los 6 meses que quedaban de curso. Y la sorpresa fue que aguantaron y con tan buen aspecto, que los podría volver a usar este curso aunque ha pegado un estirón y no le caben.


Son además de piel lavable, la plantilla es extraíble, la puntera está reforzada, lo cual es muy importante para pequeños futbolistas 😉 y curiosamente son super flexibles. Así que este año repetimos y cojo también para Rafa, cuyos primeros zapatos para el colegio tampoco aguantaron el curso entero porque se le cayó el velcro, aunque la profe le hizo un apaño para que le llegasen a final de curso. Total, que este año, por primera vez, el tema del calzado escolar no me trae quebraderos de cabeza porque ya no tengo que indagar más. Y como a mi hijo le ha ido muy bien, que sepáis que, si queréis comprar los colegiales de Conguitos o artículos de nueva colección, tenéis un 15% de descuento con el código DRAMAMAMA15. De verdad, os los recomiendo, si aguantan el ritmo de Alfonso, es que lo soportan todo.




