La falda larga, esa prenda que nunca quise ponerme por temor a parecer una mesa camilla. Que no es cuestión de kilos, es sencillamente que no es fácil. Yo venga a bajar a la cadera, que si subir a la cintura, que si me queda fatal con algo suelto en la parte de arriba, que si hay que ponerla con cuña o tacón. Pero como todo, empiezas a verlas y vas probando por las tiendas hasta que una te sienta bien. Éso fue lo que me pasó hace unos 5 años. Tampoco os creáis que es una prenda que me ponga habitualmente, de hecho, tengo dos faldas largas y es más que suficiente. Bueno, el caso es que, depende de cómo la combines, puedes hacer un look elegante para un evento o un estilismo informal para salir. Y eso fue lo que hice el fin de semana pasado, que mi buen padre dijo que hacía fiesta de pijamas de nietos en su casa y nosotros aprovechamos para salir a cenar y tomar algo.




Y esto es todo, la próxima semana más cosas. ¡Buen fin de semana!
