Etiqueta: primeros pasos

  • Andando, me paso el día andando…

    Andando, me paso el día andando…

    Un día tienes un churumbel y, no digo yo que la cosa no haga tambalear tu vida, pero oye, la criatura come, evacúa, duerme, ríe, gatea… y tú vives medianamente tranquila. Como buena primeriza, estás deseando que eche a andar, porque realmente crees que así será más independiente. Y es que no sabes que ahí empieza la juerga, la de verdad. Ríete tú de las noches en vela. Ahora preocúpate de que no se suba al mueble, de que no salte a la carretera… que si el gateo ya le dio libertad de movimiento, lo de andar ya es la bomba, ¡emancipación total! Y aún así, tu vida transcurre dignamente.

    Llega tu segundo hijo y crees que aquello va ser abrumador. Pero no, el bebé duerme, come, evacúa, ríe y gatea… y la cosa sigue su curso dignamente. Ya no tienes prisa porque el bebé eche a andar, que no eres primeriza y todo es un poco menos emocionante. Y crees que lo de ser «bimadre» es relativamente sencillo, que no es para tanto. Hasta que el segundo decide que sí, que camina. Y ahí empieza la parranda, el jolgorio, la farra… por decirlo de forma bonita. No me digáis porqué, el vástago mayor ve en ese momento que su hermanito, el bebé, ya no lo es tanto, que ya está en igualdad de condiciones y que eso de tener que aguantar que te lo cojan todo como antes ya no vale. ¡Que comienza la guerra! Y ahí es cuando dices: ostras, pues va ser que tener dos niños es un poco agotador.

    PicsArt_02-07-10.42.01

    Y enseguida, te quedas embarazada del tercero. Y como eres muy optimista, pues ni se te pasa por la cabeza el momento «primeros pasos». De hecho, no quieres que llegue. Pero claro, todo vuelve. Y ese bebé tan mono que ríe, evacúa, duerme, come y gatea, decide empezar a caminar. Y entonces sabes que de verdad empieza tu «pesadilla». Porque los churumbeles mayores van a dejar de verle como ese bebé tan mono que caga, ríe, duerme, gatea y come para verle como uno más, en igualdad de condiciones. Con el extra de que el pequeño ha visto, oído y «olido» las peleas y tretas de su hermanos. Vamos, que lleva la lección aprendida. Señores, empieza la marcha. Continuará…

  • La primera vez que…

    Reconozcámoslo. Los padres nos conmocionamos cuando nuestros hijos hacen algo por primera vez. Y digo conmocionar, y no emocionar, porque no sólo nos alegramos si no que también nos alteramos y, acto seguido, cogemos la cámara e intentamos que la criatura vuelva a hacerlo para inmortalizar el momento. Y después, cogemos el móvil y llamamos a nuestra pareja para contárselo, o a nuestros padres o amigos. Somos una especie sorprendente.

    bebés niños primeros pasos caminan

    Alfonso, una semana antes de arrancarse a caminar. Sus primeros pasos los grabé en vídeo. 

    ¿Y a qué viene esto? Ayer Rafa empezó a andar, y ese es un paso (nunca mejor dicho) muy importante en su vida. Al ser el segundo, la conmoción debería haber sido menor que con el primero pero reconozco que, minutos después, saqué mi móvil para hacerle una foto porque no me lo creía ¡el gordi perezoso por fin caminaba!

    La foto es malísima  (mi móvil es una patata y ya no había luz). Rafa decidió empezar a caminar «de verdad» en el parque.

    Estaréis pensando que porqué tanta prisa. ¡Qué va!, no se trataba de urgencia si no de cierta inquietud ante un caso curioso; en casa debatíamos si era vago o demasiado listo. Y es que hace ya más de tres meses que caminaba agarrado de la mano de cualquiera y más de un mes que era capaz de andar varios pasos solito pero enseguida se paraba en seco y ¡al suelo!

    El abuelo es al que más ha mareado el gordo, después de servidora.

    Pues eso, que prisa no teníamos pero qué queréis que os diga ¡normal no era! Lo habitual es que un niño dé un paso un día, al siguiente dos, después tres… es decir, una cosa paulatina pero siempre avanzando. Rafa no; es más, daba más pasos hace un mes que hace una semana. ¿Conocéis algún bebé que sepa caminar y no quiera? Yo hasta Rafa ninguno.

    SAM_9112

    Ahí lo tenéis, hace semanas dando algunos pasos, pero no se animaba a más, ¿vagancia?

    Bueno, pues para mí se acaba el dolor de espalda y empiezan las carreras; cada etapa tiene sus cosas. Y hasta en esto han decidido ponerse de acuerdo mis niños: Alfonso empezó a caminar a los 13 meses y una semana, Rafa tiene trece meses y medio. Como sigan así con todo, voy a saber las notas que va a sacar Rafa antes de que empiece el curso. Y a vuestros peques, ¿les costó mucho arrancarse?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies