Mi atuendo en invierno suele ser bastante aburrido y tiro casi siempre de dos o tres pantalones y vaqueros más jerséis amplios y gordos, es lo que tiene ser friolera. Vamos, rara vez me veréis con un vestido en invierno, salvo en navidad o algún día especial. Me dan pereza las medias, así os lo digo 😉 Sin embargo, en verano, me pasa lo contrario, que lo cómodo es llevar vestidos, lo que pasa que en Asturias hay que contar con unos cuantos días de lluvia o fresco. Y servidora se puso el otro día a probarse pantalones del verano pasado y… ¡me quedan enormes! Bendito running que me ha hecho perder volumen (tengo pendiente un post para contaros los cambios que he notado en un año gracias al deporte). Y los pantalones que me he comprado son los que veis, bien coloridos, poco discretos.




Pues esto es todo para un viernes. Disculpad por no responder a todos los comentarios esta semana, mañana me toca presentar Bloggever y ando con lío, ya os contaré cómo sale todo y los entresijos de este mundo de blogueras. ¡Buen fin de semana!