Sí, habéis leído bien. La vida tiene cosas con las que una no contaba. Nunca entró en mis planes vitales correr; menos aún, apuntarme a carreras. Y ni por asomo, la palabra media maratón entraba en mi cabeza, ni durante toda mi vida ni hace tan sólo un mes, cuando corrí mi primera 10k. Aquel día, cuando terminé, dije en varias ocasiones que ése era mi tope, que dar el salto a 21 kilómetros era imposible. Pero de repente, dos días después, cuando me puse las zapatillas de nuevo me pregunté: ¿realmente crees que no puedes correr más de 10 kilómetros? Y descubrí que podía.
Y es que uno nunca imagina lo lejos que puede llegar cuando se propone algo, es en el camino cuando vas viendo dónde están los límites. Hace sólo un año comencé a correr, creo que no aguanté ni veinte minutos. Y dentro de diez días estaré corriendo dos horas. Lo pienso y me asusto. De hecho, la idea de la media maratón entró en mi cabeza hace un mes pero no fue hasta hace una semana cuando me apunté, no sabía si sería capaz pero me inscribí con la idea que era lo más cerca que estaba en mi vida de hacer algo así. Ni siquiera hoy sé si seré capaz de terminarla, pero lo voy a intentar.

Así que en ésas estoy, entrenando desde hace unas semanas para correr la media de Gijón. Todo cuanto he conseguido es hacer 15 km. Me está ayudando Albert Cabezas (alcalotrainer), el marido de Sheila, otra mamá bloguera a la que conozco virtualmente. Es entrenador personal con más de 10 años de experiencia y me ayuda estas semanas a través de entrenamientos online; yo estaba empeñada en que debía intentar correr el máximo posible siempre, cada vez que salía a correr, pero, y por si alguien está preparando también una media, lo ideal es combinar distancias y ritmos, como por ejemplo:
- Correr un día 15 kilómetros al ritmo habitual de tu cuerpo. Yo aquí intentaré hacer un poquito más para tener la seguridad (aunque sólo sea mental) de que podré acabar la carrera.
- Correr otro día 5 kilómetros a ritmo habitual + 4 series de 500 metros a una velocidad un poco mayor a tu ritmo de carrera + 4 kilómetros de vuelta a la calma a ritmo cómodo + estiramientos.
- Correr 10 kilómetros a ritmo cómodo con pequeños cambios de ritmo. Intentar correr 1 kilómetro a ritmo habitual y 1 kilómetro a un ritmo un poquitito más fuerte + estiramientos.
- Ejercicios de fuerza, que es algo a lo que yo no estaba dedicando tiempo: sentadillas, tijeras estáticas, Jumping Jacks, flexiones en el suelo con rodillas apoyadas, plancha abdominal…
Ya veis, llevo un mes dando un poco más de “caña” a esto del deporte. Estoy tirando de mi padre para que se quede con el peque y poder salir a correr alguna mañana; otros días salgo ya a las 9 de la noche, cuando los peques están acostados. Pues éste es mi próximo reto, que me ha demostrado que somos capaces de hacer mucho más de lo que imaginamos así que… ¡a animarse con el deporte, chicas! Y disculpad si estos días no estoy respondiendo a todos los comentarios.