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  • Lactancia mixta y lactancia diferida

    Lactancia mixta y lactancia diferida

    Este es un post que escribo tras recibir muchas preguntas sobre mi opción de dar lactancia mixta a mi hija, como hice con los anteriores, así que intentaré contaros cómo lo hago, qué ventajas y desventajas encuentro en ella y porqué opté por esta forma de alimentar a Aurora. Lo primero que quiero decir es que no es algo que elegí, sino algo que hice porque no me quedó más remedio. Hubiera preferido dar el pecho exclusivamente hasta los seis meses como recomienda a Organización Mundial de la Salud porque, a estas alturas, creo que ya está más que probado que la leche materna es el alimento más perfecto y el mejor que existe para un bebé. Hasta ahí estamos todos de acuerdo. Pero luego están las circunstancias de cada mujer y de cada bebé, y lo que en un principio es lo mejor, quizás no lo sea para ella y su bebé. Así que hoy os hablo de lactancia mixta y lactancia diferida.

    Como os decía, mi decisión vino marcada por las mastitis subagudas, de las que os hablé en el post anterior. Recuerdo aquí que los síntomas son:

    • Dolor en el pecho tipo pinchazos o calambres.
    • Disminución en la secreción de leche.
    • Tomas largas debido a la obstrucción.
    • Grietas no causadas por el agarre o posición del bebé, sino por la implicación de las propias bacterias que causan las mastitis.

    Esto hizo que, desde el mismo hospital, dado que los síntomas ya aparecieron en los primeros minutos que tuve a los bebés al pecho recién nacidos, alternase pecho y bibes. Añado que, en la tercera lactancia, cuando ya estuve asesorada, descubrí las pezoneras, lo cual evitó las grietas producidas por las bacterias que me habían salido con los dos mayores. Así que no dudéis en recurrir a ellas. Probé dos marcas, y con diferencia, os recomiendo las de Medela.

    Lactancia mixta: cómo lo hago

    Pues os diré que, en cuatro lactancias, lo mismo he dado primero un rato de pecho para complementar después con bibe al llegar un punto en cada toma que el dolor era ya muy molesto. Y también debido a que, como uno de los síntomas de la mastitis subaguada son tomas muy largas debido a la obstrucción, pues es la única forma de que se quedasen sin hambre. Y luego también he hecho la opción, y es la que hago ahora e hice con Gabriel, de alternar tomas de pecho y de bibe.

    Cuando ya tienes algún hijo más, te encuentras con que el mayor o mayores van al colegio o guardería, ya tienen unos horarios, hacen actividades fuera de casa a las que hay que llevarles, traerles.. Así que a veces, cuando el bebé pide comer, no me quedaba  o no me queda más remedio que dar un bibe porque era y es más rápido en mi caso que una toma de pecho. Si a eso le añades lo del dolor, pues yo personalmente, prefiero dar el pecho en los momentos en que me pilla la toma en casa, para estar más tranquila y relajada, y dar bibes fuera de casa, que siempre hay más jaleo. Así que existen esas dos formas de hacerlo, o dar siempre un poco de pecho y después bibe, o alternar tomas de una cosa u otra.

    Es importante

    1. Mantener las tomas de pecho con cierta regularidad para que la producción no se vaya a la porra si quieres mantener la lactancia mixta en el tiempo. Lo máximo que yo aguanté fueron 5 meses con Gabriel, y el último mes ya solo hacía una toma al día de pecho.
    2. Utilizar biberones donde el bebé succione lentamente ya que se corre el riesgo de que luego rechace el pecho al comer más rápidamente el bibe. Yo descubrí los del Dr Browns con Gabriel y para estos primeros tres- cuatro meses son perfectos. También tenéis de Medela, de hecho, si decidís comprar sacaleches (luego hablaremos de ello), ya viene uno que se llama «Calma» que, como su nombre indica, es lo más parecido a succionar el pecho. En otro apartado os hablaré del sacaleches, que me ha salvado en muchas ocasiones.

    Ventajas y desventajas

    Una  de las grandes ventajas de la lactancia mixta es que otras personas te pueden ayudar. Que tu marido se levante alguna vez por la noche a dar un bibe y tú puedas enganchar algunas horas de sueño seguidas, te da un poco de aire.

    El destete es muy sencillo, basta con reducir o quitar las tomas de pecho. Y puedes hacerlo de un día para otro porque, como está acostumbrado a comer de ambas formas, no sufrirá nada.

    La gran desventaja de la lactancia mixta es la misma que la la lactancia artificial y es que hay que lavar y preparar bibes. La verdad es que no es algo que sea muy gordo pero hay que hacerlo aunque no suponga gran esfuerzo.

    Lactancia mixta

    Lactancia diferida, para qué

    Por si alguien no sabe lo que es la lactancia diferida, primero os cuento que es sencillamente dar leche materna pero sin hacerlo directamente desde el pecho. Es decir, esto implica extraerse previamente la leche o calostro. Añado lo del calostro porque la lactancia diferida es una opción que ocurre con frecuencia con prematuros, a los que se les alimenta por sonda o jeringa. La lactancia diferida también es muy habitual cuando una madre se reincorpora al trabajo y quiere que, mientras ella no esté, siga alimentándose con leche materna. Y es una opción para las que, debido a mastitis u otros problemas, sentimos más dolor con la succión del bebé que con el extractor, así que yo opto también por sacarme leche todos los días. Y por supuesto, para bebés de bajo peso a los que se quiere controlar la cantidad de lo que comen.

    Extractor o sacaleches

    Como es obvio, en la lactancia diferida es fundamental el sacaleches. Yo recuerdo que, con el mayor, me compré uno manual porque pensé que lo usaría puntualmente. Fue un error, primero porque al final lo usé más de lo que imaginaba, y segundo porque es agotador. No os lo recomiendo ni siquiera cuando penséis usarlo poco. Usé luego uno eléctrico, el básico de Medela, y es otra historia. Y si vais a usarlo con frecuencia, os recomiendo ya el de Medela Swing con tecnología 2 fases, que es super completo , y trae el biberón que os mencionaba antes, bolsas para congelar la leche, discos de lactancia.. Yo creo que es la mejor marca, os la recomiendo sin duda.

    lactancia mixta

    Es importante

    Que tengáis en cuenta vuestras circunstancias. La leche que yo me saco es para dársela a la niña el mismo día que la saco, por lo que, como mucho, la meto en la nevera. Pero si no es para otro día y queréis conservarla, debéis tenerlo en cuenta para guardarla en congelador. También hay que tener en cuenta usar los envases adecuados, etc… En eso no tengo experiencia.

    Lactancia, una decisión libre

    Con esto termino, aquí os he contado mi experiencia, ni mejor ni peor que dar pecho exclusivamente ni decidir no amamantar. Lo importante es tomar la decisión libremente que a cada mujer le haga sentirse bien. He sido partidaria de intentarlo y hacer un esfuerzo pero sin machacarse ni estar llorando por las esquinas. Añado que este esfuerzo lo he hecho y lo hago únicamente por los beneficios de la lactancia materna en el sistema inmune del bebé, porque me da pánico que enfermen al principio. No lo hago por cuestiones de apego porque creo sinceramente que el apego se construye de muchas formas.  Espero que este post os sea útil. Y como siempre digo, quien quiera dejar sus comentarios sobre el tema para que las demás podamos leerlos y aprender de otras experiencias, ¡bienvenidos!

  • Lactancia con más de un hijo, ¿sí o no?

    Esto de la lactancia mixta es un chollo. Bueno, para mí, claro. Porque cuando tienes más de un hijo, no puedes dedicarle todo el tiempo que quisieras a tu bebé. Por supuesto, intento atender las necesidades de un churumbel de 2 meses antes que las de uno de 2 o 4 años pero… en ningún caso, puedo dejar de ocuparme de ninguno. Así que, aquí va la lista de ventajas que, en caso de tener varios hijos, tiene la lactancia mixta. Eso sí, esto no quiere decir que sea la mejor elección para todas. Es la mejor opción para servidora por estas razones:

    1. Puedes delegar: puesto que, cuando tienes más de un hijo, se complica eso de dormir cuando el bebé lo hace y tienes que estar al pie del cañón cuando los otros hijos te requieren, se agradece que alguna noche, o en algunas tomas, sea maridín el que dé un bibe. Sí, podrías sacarte leche pero, con más de un hijo, no encuentras momento para eso.

    Mi hermano dándole un biberón a Alfonso cuando tenía 4 meses.

     

    2. Ahorras tiempo: a nadie se le escapa que, para un bebé, es más rápido tomar un bibe que mamar. Y como tienes otros hijos que, a su vez, tienen unos horarios, a veces no queda más remedio que alimentar a tu criatura de la forma más rápida. Ya lo comenté en algún post, cuando tengo que salir de casa a recoger a Alfonso y a Rafa a su cole y guardería, le doy un bibe al pequeñajo y ¡hala, a correr!

    3. Refuerzas el sistema inmunológico del bebé: creo que ya es de sobra sabido por todas que la leche materna no sólo alimenta sino que también protege a los niños frente a algunas enfermedades. ¡Ojo! que dar el pecho no garantiza nada y los bebés que toman leche materna también se ponen enfermos… Y los hay, como Alfonso, que apenas tomó leche materna (ya expliqué en otro post mi problema) y jamás ha tomado un antibiótico ni ha tenido bronquitis; de hecho, la última vez que mi hijo mayor estuvo enfermo fue hace ahora un año (salvo tos, claro). Ésta ha sido la razón de más peso para que decidiese optar por darle algo de leche materna al peque. Y por ahora, estamos librando (cruzo los dedos). Obviamente, cuanta más cantidad, mejor.

    4. Destete sin traumas: al estar acostumbrado a pecho y bibe, cuando decides no amamantar más, el peque no nota el cambio. Sé que muchas madres pasan un mal trago cuando, por ejemplo, deben empezar a trabajar y tienen que dar biberones porque sus peques lo rechazan. Incluso en el caso de que quieran seguir dándole leche materna al bebé, no les queda más remedio que sacarla para que otros se la den cuando ella no está. Los nenes que están alimentados con lactancia mixta, lo mismo cogen una ubre, que una tetina, que un chupete, que cualquier cosa, oiga. Se enganchan con facilidad a lo que pillen 😉

    Por lo demás, encuentro que tiene los inconvenientes de los biberones, ya sabéis, esterilizar (bueno, con el tercero no esterilizas mucho, la verdad) y calentar la leche. En cualquier caso, lo que para mí es más cómodo no tiene que serlo para las demás. Imagino que hay quien, con un tercer hijo ni se plantee dar el pecho y las habrá que amamanten a todos sus churumbeles, sean dos o cinco. ¿Qué decisión tomasteis vosotras cuando repetisteis en esto de la maternidad?, ¿qué factores pesaron para darles biberón o pecho?

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