Ayer tuvimos nuestra primera reunión de padres. Alfonso empieza el cole la próxima semana y claro, había muchas cosas que explicar por parte de su nueva profe, y otras tantas que preguntar por parte de los padres. Llevamos a los niños y yo me perdí los primeros minutos para dar la merienda a Rafa. Por suerte, había profes en el patio para encargarse de Alfonso y de otros niños que también habían ido; creo que al gordi le vino bien para familiarizarse con el cole. Espero que no haya derramamiento de lágrimas el primer día.
Primer tema: horarios. Toda la vida tuvimos el mismo horario escolar desde el primer hasta el último día de curso, desde Preescolar hasta COU, pero hoy en día las cosas son un poco distintas; tanto, que tengo que cambiar el «chip» y hablar de Educación Infantil, Primaria, etc.. En fin, que si la primera semana entran a una hora, en octubre ya tienen clases por la tarde…vamos, que hay que apuntarlo en una agenda.
Una de las cosas que te recuerdan, y que es un verdadero coñazo, es lo de marcar el uniforme, el material, la mochila, los mandilones, la botella de agua… hasta el papel para envolver las galletas tiene que ir con el nombre del crío. Que por cierto, aunque os parezca obvio, nos han dicho que nada de que el niño lleve el paquete entero de galletas al recreo porque se pasan ese tiempo comiendo en lugar de estar jugando. Con dos o tres bastan. Vamos, lo normal.
Seguro que los Príncipes tienen quien les ayude a marcar los uniformes de Leonor y Sofía.
Y nada de llevar a los peques enfermos a clase, lo que incluye la conjuntivitis, entiendo que se debe a que es contagiosa, y por supuesto ¡piojos! Dios mío, el mundo de las dichosas liendres que tan lejano tengo en el recuerdo dentro de poco será una realidad.
Y ya os imagináis, un montón de cuestiones más sobre si avisar o no cuando el niño está enfermo, horarios para las tutorías, clases extraescolares, excursiones, fiestas… En fin, aún tengo algunas cosas pendientes que preparar. Esto de la vuelta al cole es de locos, ¿no os parece?
