La pasada semana tuvimos la última ecografía del embarazo. Es cierto que aún queda mes y medio para mi fecha probable de parto pero sólo nos hacen seguimiento en la Seguridad Social (es decir, con ecos en semanas 12, 20 y 33) así que ya no volveremos a ver al peque a través de ondas, la próxima vez nos veremos en directo. Todas las exploraciones por ultrasonidos tienen algo especial, pero es cierto que cuando te hacen una por trimestre, vas con más nervios que si se hacen cada mes. Obviamente, al ser mi tercer embarazo, yo ya iba sabiendo qué tipo de información me darían.
La mayoría de problemas o malformaciones ya se ven en la ecografía de la semana 12 o de la 20, así que, yo por lo menos, a ésta última prueba voy tranquila, y esto me ha ocurrido en las tres gestaciones. ¿Qué cosas me interesan en esta última ecografía? La postura del bebé es lo que más me intriga; si está boca abajo, como es el caso, ya es difícil que el peque se dé la vuelta, por lo que hay menos probabilidades de cesárea. Así que esta exploración te da pistas, aunque no siempre se cumpla después, del tipo de parto que puedes tener.
Otra de las cosas que suelen decirte en esta eco es el peso del bebé, aunque es aproximado y yo me fío más bien poco. El peque está en torno a los dos kilos, vamos, creo recordar que con Alfonso y Rafa me dijeron lo mismo y luego cada uno pesó lo que pesó; unos bebés engordan 200 gramos semanales y otros 300. Y el que se adelante o se retrase el parto, también va a influir mucho en su peso final, por tanto, con que me digan que su crecimiento es normal, como así ha sido, yo me quedo tranquila. Confieso que voy mucho más nerviosa a la primera ecografía que a cualquiera de las otras dos porque es la confirmación de que el embarazo va bien, de si viene más de uno (tengo hermanos mellizos) y, sobre todo, por la medición del pliegue nucal.
Y la verdad es que, aparte del latido, que también se comprueba en cada visita a la matrona o el tocólogo (o ginecólogo), esta tercera y última eco tiene poquito más que contar. Eso sí, allí mismo le dije a maridín que mirase bien porque seguramente sería la última eco que veríamos en nuestra vida y me dio hasta cierta pena. Así que voy a intentar disfrutar de estas últimas semanas del embarazo. ¿Fuisteis nerviosas a las ecografías?, ¿cuál fue la más emocionante?
