Iba a empezar el post de hoy contándoos que mi fin de semana comenzó con una jornada de compras, pero creo que me voy a alargar mucho y es un tema que da para otro post, así que me centro en el plan estrella del fin de semana porque sé que os gusta que os dé ideas para hacer con vuestros peques.
Sé que ir a un balneario no es un plan, a priori, para hacer con niños; de hecho, en muchos hoteles tienen spa y directamente les prohíben la entrada. Pero siempre hay un lugar que rompe las habituales reglas y en Asturias, por ejemplo, sucede en el Hotel Balneario de Las Caldas, en Oviedo (no a cualquier hora, el acceso a niños está restringido según la web). Aunque seguramente habrá alguno más que deje entrar a los enanos.
Esto de sacar bañadores en noviembre me resulta algo extraño, aunque deberíamos apuntar a Alfonso a natación este invierno.

Os podéis hacer una idea de la emoción que le entró a Alfonso al saber que íbamos a la piscina. Tanta, que estuvo probándose todos los gorros a ver cuál le iba bien.
De entrada, tenéis que haceros a la idea de que los padres vais a hacer de todo menos relajaros; eso sí, cuando uno va con niños a cualquier lado ya parte de esta premisa. Disfrutar sí, relajarse no. Y si no, ya os digo que estaréis más tranquilos en casa.
Alfonso y Rafa con los abuelos.
El caso es que a los críos es un plan que les gusta, y mucho. Alfonso lo pasó como los indios, Rafa tardó un poco en meterse en el asunto pero después encontró un sitio donde chapotear y tuvimos que sacarle de allí entre llantos. Pero es que, además de disfrutar, hay algo en el agua que les deja completamente agotados así que después duermen como angelitos. Además, hicimos noche en el hotel y es que, en realidad, este plan no lo organizamos nosotros si no mis padres para celebrar en familia su aniversario de boda.
Mis padres, hace 32 años. Me hace gracia ver estas fotos, supongo que la misma que, dentro de unos años, les hará a mis hijos ver las nuestras.
El domingo, después del desayuno buffet que nos ha hecho engordar no sé cuantos kilos a cada miembro de mi familia (nos pierde el dulce), dimos un paseo por el pueblecito de Las Caldas, donde se respiraba mucha tranquilidad, bastante más que en el balneario.
Foto de familia.
Resumiendo, es un plan totalmente recomendable y sales de la habitual rutina. Eso sí, hay que estar pendientes de los horarios para saber cuándo pueden entrar los niños, que pagan tarifas reducidas. Es otra de esas cosas que podéis hacer de vez en cuando, ya que no es gratis 😉
Por cierto, seguimos con el sorteo a través de Facebook de dos sesiones de fotos en el estudio de Carlos Quirós en Oviedo. He visto que habéis compartido la foto para participar más de 40 personas, aunque algunas no sabemos quiénes sois porque no lo habéis hecho de forma pública. Y algunos tampoco os habéis hecho seguidores de las dos páginas: Caliphotography y No soy una drama mamá. El domingo a las 11 de la noche habíais hecho las tres cosas:
1.Nuria Fernández
2.Raquel Serrano Ferrero
3.Estela Vega Suárez
4.Tatiana Monteserín Menéndez
5. Paula del Campo Pastor
6. Azucena Fernández Fernández
7. Penélope Fernández Riesgo
8. Patricia Covian
9. Ana Rodríguez
Tenéis hasta el jueves (incluido) para participar y para revisar vuestra participación. ¡Suerte!


