Por primera vez me voy a enfrentar como madre a la organización de un cumpleaños infantil, pero de los de verdad. Hasta ahora, las celebraciones de los peques eran familiares; ya sabéis, con abuelos, tíos, primos y poco más. De esa manera, todo era bastante sencillo: encargar o hacer una tarta, unos sandwiches o tortillas, decorar un poquito la casa y ahí, más o menos, acaba la preparación. Aunque siempre hay profesionales para todo y se ve cada festejo por los mundos de internet y el famoseo…
Este fin de semana me enfrento al reto de entretener a 15 niños, la gran mayoría varones. Y para tal evento, queda descartado un piso, salvo que sea de un tamaño relevante. Por suerte, mis padres tienen jardín así que no lo dudamos y a los abuelos la idea les parece estupenda; la otra opción en Asturias es celebrarlo en un merendero porque aún el tiempo permite estar al aire libre. En esto, las cosas no han cambiado aunque observo que ahora se lleva mucho el tema ludotecas, donde lo pasan como los indios y además tienes animadores, pero yo no lo recuerdo cuando era pequeña. No sé si había menos, no había o es que yo tengo memoria de pez, ya me diréis vosotras si recordáis cumpleaños en espacios así cuando eráis pequeñas.
En cuanto a la convocatoria, el tema ha variado sustancialmente. Antes, o tu madre llamaba una a una al teléfono fijo de las casa de tus compañeros o llevabas invitaciones al colegio, lo cual ahora nos desaconsejan ya que, a estas edades, los niños que no están invitados se pueden sentir desplazados. Ahora, todo es tan fácil como crear un grupo de WhatsApp y vas mandando la información: hora de llegada, recogida, indicaciones del sitio… Lo más complicado es conseguir todos los números de móvil pero casi todas las madres tenemos el número de otra, y esa otra de otra…
¿Recordáis invitaciones de este tipo? Lo del WhatsApp es más inmediato y fácil pero entra nostalgia al ver las cosas que se van perdiendo.Otra de las cosas que ha cambiado es el tema del regalo. Igual algunas me lleváis la contraria pero yo no recuerdo que en mi época se llevase lo de hacer un regalo comunitario. Hoy en día, con 10 euros, hay pocos juguetes que puedas comprar (¡maldito Euro!) mientras que antes con 1000 pesetas te daba para hacer un regalazo. Y eso que 10 euros son más de 1000 pelas. Ahora, las madres ponemos dinero, lo juntamos y esto nos permite, consultando a la mamá del cumpleañero por WhatsApp, hacer un regalo de mayor envergadura: desde una bici hasta una equipación de fútbol. Cosas que, a lo mejor, los padres no pueden comprar a los niños. Y a mí esta idea me encanta.
Y en cuanto a la celebración, poco más os puedo adelantar porque va a ser la primera vez así que la próxima semana os cuento todos los detalles y observaciones. Nos espera un fin de semana movidito que incluye el bautizo de mi sobrino así que, como veis, tengo temática de celebraciones para rato. ¿Alguna recomendación para sobrevivir al asalto de las fieras?




