No soy una Drama Mamá
Maternidad y embarazo suelo pélvico

Suelo pélvico, embarazo, parto, postparto, running. Lo que hay que saber.

La primera vez que escuché hablar de la importancia del suelo pélvico fue ya en mi tercer embarazo. Supongo que, si las dos primeras gestaciones hubieran hecho mella en ese conjunto de músculos con síntomas como pérdidas de orina, dolores o prolapsos, hubiera estado informada mucho antes. Aun así, sigue siendo otro de esos temas de los que no se habla demasiado ni se le da la importancia que tiene. En cualquier caso, aunque no tuviera problemas, en salud, como en todo, es mejor prevenir que curar y, aunque he tenido suerte en ese sentido, con el tiempo decidí también cuidar esa musculatura. Tuve la fortuna de que la matrona que me atendió en el centro de Salud por aquel entonces era también fisioterapeuta, incluso me enseñó a hacer el famoso masaje perineal de cara al parto y nos dio unas nociones de hipopresivos después del postparto. Con ella me conciencié bastante del cuidado del suelo pélvico.

Y hoy, teniendo en cuenta que ya llevo cuatro embarazos y cuatro partos vaginales, y que además practico running, footing o como queráis llamarlo, desde hace más de dos años y medio, es como para tomármelo en serio. Que aunque parezca que estamos bien, igual no lo estamos tanto. Así que, por primera vez, fui a una fisioterapeuta especialista en suelo pélvico. Diré que es la mamá de un amigo de Rafa y que fue ella quien me dijo, tras ver que había vuelto a correr tras el postparto de mi hija, que pasase a verla, porque ve que muchas mujeres salen perfectamente de un parto pero que luego la lían poniéndose a hacer deportes de impacto o abdominales. Para las de Gijón, por si os interesa, se llama María Cejudo y lleva fisiocentro.org.

Qué es el suelo pélvico y porqué es importante

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la pelvis y su función es sujetar vejiga, uretra, útero, vagina y recto en una buena posición para su correcto funcionamiento. Cuando el tono del suelo pélvico se ve alterado, puede provocar diferentes problemas: descenso de estos órganos pélvicos por el conducto vaginal, que son los prolapsos, dolor pélvico, incontinencia urinaria o fecal, disfunciones sexuales… Normalmente, los daños en el suelo pélvico se deben a factores como:

  1. El número de partos, sobre todo si el bebé nace por vía vaginal.
  2. Número de embarazos.
  3. Las cesáreas.
  4. La obesidad.
  5. Realizar ejercicios de impacto.
  6. Hacer actividades que aumentan la presión del abdomen (esfuerzos como levantar peso, hacer esfuerzos al ir al baño…)
  7. Envejecimiento.

Suelo pélvico, embarazo, parto, postparto, running

Valoración del suelo pélvico

Generalmente, y dependiendo de la Comunidad Autónoma, después de un parto, cuando ha pasado la llamada cuarentena, te hacen una revisión ginecológica, bien la matrona o bien el ginecólogo. En mi caso, recuerdo que con el primer y segundo hijo, la revisión fue en el hospital en Ginecología. Mientras que, tras dar a luz a Gabriel, fue la matrona la que me hizo una revisión con la fortuna, como ya os decía, de que me hizo una valoración del suelo pélvico y me dijo que estaba como si nunca hubiera dado a luz, suerte la mía en ese sentido. Tanto en el segundo como tercer embarazo estuve haciendo ejercicios de Kegel y el masaje perineal durante las últimas semanas de gestación, que ya sabéis que ayuda a evitar desgarros. Eso y la genética han hecho que no tuviese ningún problema.

En cualquier caso, la revisión que hacen normalmente es ginecológica y, salvo que se detecte algún problema importante, que entonces te derivarían a un especialista o a una Unidad de Suelo Pélvico, no se hace mucho más. Pero puede haber problemas, como ocurre con la diástasis, que queden sin ninguna evaluación y, por tanto, sin tratamiento.  Por eso, es conveniente darle importancia. Yo me lancé enseguida a correr tras el parto de mi hija, pasada la cuarentena, pero María me dijo que pasase por su consulta no fuese a liarla. La valoración no tuvo nada que ver con la ginecológica y estuvo unos 20 minutos “tocando” bien todo: exploración física, análisis de postura, valoración de las vísceras, de la musculatura profunda…

Mi valoración, mes y medio después de mi cuarto embarazo y parto, fue bastante positiva, y más teniendo en cuenta que llevo casi tres años corriendo, incluidos los dos primeros trimestres del último embarazo. El abdomen presentaba una leve disminución del tono muscular y una diástasis abdominal de 1’5cm; el tono muscular perineal es normal en reposo pero sin reflejo en la tos, buena sinergia abdómino-perineal y buena estática pélvica visceral. Y en test de Oxfort, que mide la contracción voluntaria del suelo pélvico, dio 4/5. Así que bien, no tengo queja. Aún así, me dio una serie de recomendaciones, como la de realizar nuevamente hipopresivos, anticiparme a los esfuerzos contrayendo el suelo pélvico y corregir la postura activando el transverso abdominal. Esto te lo explica en persona con detalle.

Qué pasa con los problemas graves

Pues como veis, la cosa puede ir bien y con una serie de ejercicios o correcciones puede ser suficiente. O no. A veces, los problemas asociados al suelo pélvico requieren hasta cirugía u otros tratamientos que deben llevar a cabo médicos rehabilitadores o especialistas a través de electroestimulación, tecnología láser… En cualquier caso, los problemas asociados al suelo pélvico son muy frecuentes y hay que olvidarse de la vergüenza y consultar, para prevenir y para evitar males mayores. Yo ya sabéis que me conciencié hace unos años y he incluido posts con ejercitador de kegel, aplicador para disminuir el impacto al correr, masaje perineal… ¿Os habéis hecho una valoración?, ¿habéis tenido problemas tras ser madres?

15 Comentarios

  • Reply
    EVA RUZ
    7 noviembre, 2017 at 7:11 am

    Que interesante!Yo conocí la importancia del suelo pélvico después del primer parto. También fui a una fisio especializada y estuve haciendo hipopresivos. Después del segundo parto me hizo una valoración y seguí con hipopresivos una temporada. La verdad que es super importante y es una pena que no se llegue a esa información por la seguridad social, salvo exepciones.

  • Reply
    mamá puede
    7 noviembre, 2017 at 7:12 am

    Muchas veces no damos importancia a las cosas porque “no duelen” o por ignorancia.

    Yo tampoco sabía nada del suelo pélvico hasta que nació Gonzalo y si en algún momento me lo comentaron no debieron hacer hincapié porque no me quede con el tema.

    Haces muy bien en cuidarte y sobre todo en consultar antes de volver a correr

  • Reply
    Marieta_fisio
    7 noviembre, 2017 at 8:16 am

    Genial el post, Carmen! Soy fisioterapeuta especializada en tratamiento del suelo pélvico y dia a dia intentamos que se tome consciencia de su importancia. Una revisión después de la cuarenta con un fisio no cuesta nada y sirve para mucho!
    Gracias por difundir!

  • Reply
    Teresa
    7 noviembre, 2017 at 10:16 am

    Yo despues del tercero me mando mi ginecologa directa a hacer ejercicio de recuperación post parto para ejercitar el perineo y la recuperación del utero que se puede quedar deforme al volver a recuperar su tamaño normal. Estuve casi dos meses y lo demas ya lo hacia en casa y muy bien, hay cosas que las automatizas como entrenar tu bejuga al ir a orinar, parando y volviendo o los hipopresivos que no todos valen segun como los haces. Es verdad que es todo un mundo y que pocos medicos lo explican, yo suerte que tengo una ginecologa mujer ya mayor y muy profesional pero no tendria que ser cuestion de suerte. Gracias por el post conpletito que comparto. Un saludo y pa’lante ❤️

    • Reply
      María Cejudo
      7 noviembre, 2017 at 3:56 pm

      Hola Teresa
      No sé si he endendido bien tu comentario, pero si al orinar estás “entrenando el cortar el chorro”, es perjudicial.
      Ese fue el primer ejercicio descrito por Arnold Kegel y tras muchos estudios, se desaconseja categóricamente como ejercicio.
      Tiene más perjuicios que beneficios.
      NO al STOP PIPÍ 🛑

      • Reply
        Teresa
        7 noviembre, 2017 at 6:08 pm

        Em mi caso al principio fuè así, y me adaptaron los ejercicios a mi distension en particular. Luego cambiamos a aguantar para llenar al maximo la vejiga, todo ello manda el perineo y los ejercicios los adaptan segun los problemas de cada mujer, no se hacen a la tuntún. A mu me han ido muy bien y mi hijo pequeño tiene 14 años y no tengo apenas perdidas de orina a mis 50 años. Ahora volveré para ajustarmelos a la epoca de menopausia, siempre por profesionames y adaptados.

        • Reply
          María Cejudo
          9 noviembre, 2017 at 10:33 am

          Te doy toda la razón Teresa.
          Como fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, soy la primera defensora de planes de rehabilitación y ejercicios adaptados a cada mujer según va recuperando.
          Pero no es lo mismo que te pauten ir aguantando las ganas que ir entrecortando la micción.
          Esto último es lo que se ha demostrado que es perjudicial.
          Y el motivo de mi respuesta es que por desgracia esa práctica se sigue recomendando.
          A seguir cuidándose.
          Un saludo

  • Reply
    Planeando ser padres
    7 noviembre, 2017 at 7:32 pm

    Yo no tengo perdón en este asunto, pero debo reconocer que tengo el tema un poco olvidado. Al final del segundo embarazo, como tuve una bronquitis durante meses, no es que tuviera escapes de orina, es que el pipí se me escapaba a chorro por las noches con cada ataque de tos. Pero desde que parí no he vuelto a notar estos desarreglos. Eso sí, en la visita con la matrona tras la cuarentena creo que al estado de mi suelo pélvico no le dio mucha importancia, porque se limitó a poner un dedo en las bajuras, decirme que apretara y hala, para casa. Yo sospecho que como nuevo no debe estar, pero no tengo ni idea de si lo tendré tremendamente desmejorado. Tengo la casa llena de ejercitadores Kegel que hace años que no uso.

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    Nueve meses y un día después
    7 noviembre, 2017 at 9:31 pm

    Yo fui a rehabilitación tras mi primer parto, qué función fórceps y se quedó la cosa fatal. El Segundo ha ido muy bien pero sé que no está bien la cosa y cuando tenga un poco más de tiempo voy a retomar la rehabilitación. Debería hacer hipopresivos también.

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    Diasde48horas
    8 noviembre, 2017 at 12:56 pm

    Muy interesante el post! En mi caso tras el segundo parto empecé a notar una sensación rara, como de pesadez. Con los hipopresivos noté una mejoría tremenda

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    TERESA
    8 noviembre, 2017 at 1:14 pm

    Hola
    Para mí ya es tarde, ya que me opero este viernes porque mi recuperación no vale con ejercicios. Soy joven para ello, ya que tengo 43 años, pero es lo que tiene el dejarse ir. No sabes cuánto lo lamento. Yo también hacía deporte, pero las pérdidas cada vez que corría eran tremendas. No puedo tener una vida social “normal”, ya que ni bailar ni saltar entraba en mis planes, a no ser que me diera igual orinarme, con todo lo que conlleva jajaja, si toso ya tengo pérdidas, un estornudo son las catarátas del Niágara…. En fin, que se me fue de las manos.
    Te doy gracias por este post, ya que yo en su día no tuve oportunidad de saber sobre ello, aunque aquí mandan a rehabilitación si el suelo pélvico no está bien. Yo después de los dos partos no lo tuve tan mal, pero fue con el paso del tiempo. Al ser un tema tabú no se habla y yo creo que debemos terminar con todo eso.
    Yo estoy segura que en mi entorno hay alguna mujer con pérdidas y por vergüenza no dice nada. Yo lo hablo con total naturalidad. Soy la más joven, con diferencia, de la sala de espera del urólogo.

  • Reply
    Nuria Menéndez
    8 noviembre, 2017 at 4:38 pm

    Yo tuve problemas de incontinencia ya en el embarazo a partir del cuarto mes. Después del parto la incontinencia era bastante incapacitante. No podía hacer ejercicio, toser, reírme…
    Estuve a tratamiento por vejiga hiperactiva y también con tratamiento de fisioterapia. Después de mi segundo embarazo que terminó en aborto y cuando nada funcionó vieron el ginecólogo y el urólogo que tenía la vejiga “bailando” .
    Tras eso y con 34 años decidi operarme. Me pusieron una malla de gore tex de libre tensión en la vejiga. Hay que volver a “aprender” a orinar de alguna manera pero se acabaron las pérdidas. Por eso animo a que aquellas que no os funcione la fisioterapia por algún problema físico, no lo dejéis.
    La operación es sencilla, se hace con sedación y yo después de 3 años salto, corro, río y toso sin problema.

  • Reply
    Maria
    14 noviembre, 2017 at 10:12 am

    Carmen., creo q recibes tanto caruñi pq antes lo has dado y lo sigues dando. Eres un ejemplo.
    Fueza Carmen.

  • Reply
    Maria
    14 noviembre, 2017 at 10:13 am

    Carmen., creo q recibes tanto cariño pq antes lo has dado y lo sigues dando. Eres un ejemplo.
    Fueza Carmen.

  • Reply
    Kenza
    18 noviembre, 2017 at 11:18 pm

    Hola, ojalá hubiera escuchado hablar de los riesgos antes de mi segundo embarazo. Tras El Segundo parto mi zona pélvica no ha vuelto a lo que era. Noto una molestia continuamente, como si tuviera una pelotita allí a punto de salirse cada vez que hago un pequeño esfuerzo. Ahora he retomado el spinning que me apasiona, y sólo espero que no me perjudique más. Gracias por difundir, lo dicho, ojalá hubiera sido consciente de esto antes. Un abrazo Carmen.

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