No soy una Drama Mamá
Sin categoría Uncategorized

Accidentes en la playa: ¡una piedra en la nariz!

Por fin alguien ha escuchado mis plegarias y llevamos varios días viendo lucir el sol en Asturias. Lo que pasa que no me han entendido bien; cuando digo sol quiero que venga acompañado por calor. No pido mucho, sólo una temperatura medianamente decente porque el airecito viene fresco de narices y esto no es verano ni es nada. Y ahora que ya me he quejado del tiempo, vamos al meollo.

El caso es que el martes me armé de valor y fui a la playa con los niños. No tendría nada nuevo que contaros si no fuera porque tuvimos un pequeño percance y nada tuvo que ver la temperatura. La playa a la que voy los días que corre el aire, por aquello de que está más recogida, no es de arena fina sino que está formada por diminutas piedras, entre las cuales también hay pedruscos no tan minúsculos.

SAM_7258
En la foto podéis ver el tipo de arena. Ojo también en las piscinas con los azulejos sueltos o rotos.

En un momento de la tarde, veo que Alfonso se hurga la nariz, lo cual no es extraño porque los críos tienen una etapa en la que les fascina, por más que le digo que no lo haga. El caso es que le veo algo raro, le levanto la barbilla y ahí está: una piedra dentro. No soy capaz de sacarla y no llevo nada como para esa “operación” ya que, casualidades de la vida, ese es el único día que no llevaba horquillas en el neceser.

Cojo al niño, me voy a la caseta de salvamento y le enseño al chico la nariz de mi hijo, la piedra es bastante visible. Aunque no lo creáis, el tipo no tenía unas pinzas en el botiquín, que vendrían muy bien para cristales que alguien se pueda clavar, picaduras… El pobre se pone a buscar por toda la caseta y decide que lo único que le sirve es la tapa del bolígrafo. En dos segundos, resuelto el asunto.

tapa_boli_bic
El clásico tapón del boli Bic fue nuestra “salvación”

Luego le cuento la odisea a su padre y le dice al niño que eso no se hace, que es muy doloroso. ¿Perdón?, ¿porqué lo dices? le pregunto. Resulta que mi marido, en un momento de su infancia, acabó en urgencias por meterse un pistón de una pistola de juguete en el oído. En fin, de tal palo…

2 Comentarios

  • Reply
    El Gnomito
    27 Junio, 2013 at 7:11 am

    Menos mal que diste con un socorrista-mc giver!! Yo de pequeña me metía bolitas de papel de la revista Hola de mi madre, en las orejas. Acabé en el otorrino con una buena infección de oido. Qué tendrán los orificios corporales!!
    Es la primera vez que comento, te sigo desde hace poco tiempo pero me has enganchado!

    • Reply
      carmendegijon
      27 Junio, 2013 at 7:50 am

      jajaja..sí que es cierto que a los niños les apasiona lo de los orificios, desconozco las razones pero les fascina…Gracias por seguir el blog!

    Escribe aquí tu comentario

    Utilizamos cookies de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte contenido relacionado con tus preferencias mediante el análisis de los hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. ACEPTAR

    Aviso de cookies